9 de marzo de 2013 / 01:15 a.m.

Amaneció en San Luis, era el día que marcaba el calendario como el inicio de la recepción de los aficionados de Tigres que por un fin de semana se adueñarían de las calles de esta ciudad para la Invasión Felina.

Y así comenzaron a llegar, desde las 10 de la mañana en los alrededores del Estadio Alfonso Lastras, los hinchas auriazules hicieron acto de presencia, algunos para tomarse la foto del recuerdo y otros en busca de los cotizados y últimos boletos para el partido.

"Estamos desde las nueve de la mañana esperando a un revendedor queremos un boleto", señalo Martín Hernández aficionado regio.

Pero eso sería el principio de algo realmente impactante.

En las afueras del Aeropuerto Internacional de San Luis, uno a uno los hinchas comenzaron a llegar para esperar a su equipo, era algo parecido a un partido de liguilla solo que Tigres enfrenaba al peor equipo de la liga en apenas la jornada 10 del torneo.

El Tigrebus que trasladaría a los jugadores de Tuca Ferretti llego y con el comenzó a formarse la fila de casi 15 automóviles que realizarían una caravana idéntica a la acostumbrada en suelo regio.

4 de la tarde, los jugadora salieron de la terminal A y fueron sorprendidos con el recibimiento en suelo potosino, estaban como en casa, parecía que volaron a Monterrey.

Tuca, El Inge Rodríguez y todos los jugadores abordaron el autobús con destino al hotel de concentración y ahí comenzó lo impactante.

El medio de transporte cruzo la ciudad con las miradas de todos los ciudadanos sanluisenses quienes no se explicaban porque tanto alboroto.

Los autos de los aficionados terminaron su ruta en el hotel de concentración de Tigres, donde los jugadores bajaron del autobús saludaron a la hinchada y después descansaron.

"Vamos Tigres, te quiero ver, campeón, otra vez...", se escucho este canto por parte de los aficionados que no pusieron ingresar a las instalaciones.

Así se vivió el día previo a la Invasión Felina en San Luis, fue toda una fiesta, un carnaval de liguilla.

Jair Ramos | Enviado