17 de mayo de 2013 / 12:07 a.m.

Monterrey.- • En la ciudad de Monterrey existen por lo menos unos 55 lotes baldíos convertidos en tiraderos de basura, que pese a ser focos de insalubridad, no pueden ser limpiados por el Municipio porque son propiedad privada, reconoció el secretario de Servicios Públicos, René Reichardt Gross.

Citó como ejemplo del terreno en la colonia Los Nogales, al norte de la ciudad, denunciado por lectores de Milenio, donde sólo pueden limpiar alrededor, la zona de banquetas y calles, pero no entrar al lugar.

"Lo que nosotros si podemos hacer es limpiar el perímetro, que corresponde a las banquetas del predio, porque es vía pública, pero ya ingresar, ponemos en riesgo a nuestro personal, porque podemos tener demandas por invasión de propiedad privada", dijo el funcionario municipal.

Se requiere un proceso administrativo que implica primero conminar al dueño a limpiar el lugar, y luego tras varias advertencias, es cuando la autoridad puede hacerlo por su cuenta y pasarle el costo que implique al propietario.

Recordó que las sanciones para quienes tiren basura en lotes baldíos son bastante costosas.

"En el caso de arrojar basura en lotes baldíos, el reglamento contempla una sanción de 101 a 200 cuotas, es decir, de seis mil a doce mil pesos como multa".

El detalle es sorprender a quienes arrojan desechos a esos lugares, porque implicaría tener un número enorme de inspectores, así que lo que hacen es pedir a los dueños de los terrenos que los limpien y los cerquen, para evitar sigan siendo usados como basureros.

"Y estamos dándole seguimiento constante por Inspección y Vigilancia, para vigilar que no se tire basura en el lugar. Tenemos 55 puntos detectados donde se usan como basurero, pero sabemos que hay muchos más, como por ejemplo en las zonas del río Pesquería, pero son terrenos federales", explicó Reichardt Gross.

Los 55 puntos son zonas donde el municipio sí tiene injerencia legal, pero dificultada por las cuestiones de propiedad. Explicó que en lo que va de la administración se han impuesto multas por 6 millones de pesos, por diversos conceptos.

Pero al mismo tiempo, se han recogido de la vía pública siete mil toneladas de basura, que bien podrían evitarse si la gente procurará recogerla y espera a que pase el camión recolector.

Reichardt Gross comentó que se requiere fomentar entre la ciudadanía una cultura de limpieza, para que no tiren los desechos en la calle, sino en lugares adecuados, o al menos, los junten en bolsas y esperen a que pase el servicio de recolección de basura, que por ahora, cubre al cien por ciento el municipio.

FRANCISCO ZÚÑIGA ESQUIVEL