27 de abril de 2013 / 11:40 p.m.

Pobladores de este municipio indígena ubicado al extremo oriente de Morelos, golpearon y pretenden linchar a tres presuntos ladrones, lo que mantiene en crisis al poblado, donde la turba no sólo causa destrozos al patrimonio municipal, para que dos de los delincuentes les sean entregados para ajusticiarlos, sino también otro grupo armado se dirige al hospital donde está el tercer hombre, para evitar que sea atendido puedan hacerse justicia por su propia mano.

Cerca de las dos de la tarde, tres hombres fueron asegurados por su intento de robar a una empresa gasera que distribuía combustible en la zona.

La pretensión fue evitada debido a la intervención de la autoridad, que trasladó a los presuntos a sus instalaciones, las cuales fueron atacadas por un grupo de apreciadamente 50 personas que exigían les fueran entregados para asesinarlos.

Otra versión indica que las autoridades lograron arrebatarle a la turba a los tres pobladores, que ya habían sido trasladados al centro del pueblo, donde fueron amarrados y golpeados, listos para ser quemados.

La presión de los pobladores, traducida en destrozos de oficinas y patrullas, obligó a los policías a solicitar apoyo a policías municipales cercanas, así como al destacamento de la Policía Ministerial. Una versión no confirmada indica que uno de los presuntos que logró retener la autoridad, ya murió como derivación de los golpes, en tanto que otra versión extra oficial agrega que un grupo de hombres se dirige a Jantetelco, justamente al hospital donde está uno de los heridos, para ser puesto a disposición de la autoridad, sin que reciba atención.

La tensión se mantiene y arribaron al lugar elementos policiacos estatales, federales y militares para apoyar las labores de seguridad y contener a los pobladores.

Hace unas semanas, las comunidades de Amilcingo y Huazulco, ubicadas en este municipio, decidieron convertirse en una suerte de policía comunitaria debido a las condiciones de inseguridad en la región. Incluso, ya realizan rondines y sustituyen acciones policiacas debido a la falta de personal de seguridad en la zona. Personas de la comunidad aseguran que los tres hombres pertenecerían a una identificada banda de secuestradores, por lo que la reacción fue inmediata por parte de la población.

David Monroy