17 de enero de 2013 / 05:52 p.m.

 Acapulco de Juárez • La Coordinadora Regional de Autoridades Comunitarias (CRAC) lamentó el clima de inseguridad que prevalece en la Costa Chica de Guerrero y llamó a evitar que haya más brotes armados espontáneos y sin orden, para evitar enfrentamientos que tendrían un costo muy alto para la población.

La noche del miércoles 16 de enero, una comisión de la CRAC integrada por Pablo Guzmán Hernández, Claudio Carrasco Hernández y Asunción Ponce Ramos acudió a la residencia oficial Casa Guerrero para reunirse con el gobernador Ángel Aguirre Rivero.

La coordinadora opera en 90 comunidades de 13 municipios ubicados en la Montaña y Costa Chica del estado desde hace 17 años, tiene una policía comunitaria con más de 700 elementos y los niveles de inseguridad en su zona de influencia es de apenas 5 por ciento.

Acordaron que el jefe del Poder Ejecutivo local acudirá el lunes 21 de enero a la cabecera municipal de San Luis Acatlán para encontrarse con la asamblea general de la CRAC, la máxima autoridad en el sistema de Seguridad y Justicia Comunitaria y que se integra por comandantes regionales; comisarios y ancianos de las comunidades.

Previendo la posibilidad de que haya problemas de agenda, los coordinadores dejaron abierta la posibilidad de que el mandatario estatal acuda entre el 21 y 25, pero el gobernador aseguró que estará el próximo lunes de manera puntual.

Preocupan brotes de autodefensa sin organización

El encuentro se desarrolló a puerta cerrada, al término los comisionados de la coordinadora manifestaron la preocupación que les genera la forma en que se gestó el movimiento anti-crimen en los municipios de Tecoanapa y Ayutla de los Libres, del que se deslindaron desde la mañana del 7 de enero.

“Lo que podemos decir es que nos parece afortunado este clima de inseguridad que se percibe en varias partes del estado y creemos que se requiere de una gran responsabilidad de la gente que está participando en el levantamiento del 5 de enero”, señaló Pablo Guzmán Hernández.

Consideró que Guerrero vive un momento muy delicado, que demanda una gran responsabilidad de pare del Gobierno estatal, de los dirigentes de las comunidades que están en el movimiento de Ayutla y también de la CRAC.

“Es muy importante que todo esto no derive en una confrontación y que podamos evitar la posibilidad de que se genere una situación similar a guerra civil, misma que traería consecuencias que pagaría la ciudadanía que en estos momentos demanda paz y tranquilidad”, apuntó.

Destacó que la mayor parte de la población de Guerrero está desarmada y sin el ánimo de ir a un escenario de confrontaciones, por eso es que debe abrirse un espacio para la reflexión y rectificar lo que sea necesario.

Por eso dijo que los cuerpos de seguridad deben asumir su responsabilidad y adoptar todas las medidas posibles para evitar que la tensión social crezca.En los actores del movimiento que se vive en la Costa Chica desde los primeros días del año, insistió en que debe prevalecer la prudencia.

“Hay que tomar las medidas adecuadas para no generar mayores problemas, porque la ciudadanía tiene el derecho de gozar de seguridad, paz y progreso”, insistió.

Planteó que los movimientos de autodefensa están justificados por el complicado momento que vive el país en materia de inseguridad, pero señaló que la organización no debe ser espontánea y que se requiere la aplicación de un esquema como el que implementa la CRAC desde hace más de 17 años.

Para poder caminar en una ruta como la que plantea la Policía Comunitaria dijo que es necesario dejar atrás la clandestinidad, porque los ciudadanos deben ser conocidos por la población que aspira a proteger y por lo tanto enfatizó: “En la CRAC se tiene como norma no usar capucha”.

Invitó a las comunidades a informarse más sobre cuales son los mecanismos más adecuados para asumir la autodefensa, en un afán de frenar el surgimiento de brotes armados espontáneos que pueden resultar contraproducentes.

Reconoció que hay en Guerrero un ambiente de mucha tensión y reiteró que es obligación de todos los implicados propiciar que las cosas regresen a la normalidad, sobre todo si se trata de gente que conoce el modelo de seguridad y justicia comunitario.

Rogelio Agustín Esteban