28 de abril de 2013 / 03:39 a.m.

Fundamental para mantener el triunfo con una gran atajada en el encuentro y blanco de los abucheos, silbatinas y  todo tipo de agresiones verbales desde la tribuna Jonathan Orozco fue uno de los que abiertamente manifestó su felicidad por haber ganado el clásico 97, pero sobre todo por disfrutar ese "matrimonio", como llama a su relación con los hinchas felinos.

"Obviamente yo soy regio, soy rayado, es un bonito matrimonio que tengo con la gente de Tigres, es algo muy lindo que lo vivo apasionadamente y les agradezco a ellos todos porque somos un complemento, ellos conmigo y yo con ellos y la verdad me divierto mucho, sino que aburridos serían los partidos", expresó el arquero quien agregó.

"A ellos el año pasado les había tocado disfrutarlo en nuestra cancha, ahora nos tocó a nosotros en la de Tigres, fue un bonito Clásico, la gente se va contenta, obviamente más la del Monterrey porque los equipos se brindaron y jugaron al cien", remarcó.

Para el arquero de la Pandilla el factor fundamental para haber conseguido el triunfo fue el orden mostrado por el equipo en todo momento ante un gran equipo como lo es Tigres.

"Tuvo más orden, no se si sea mejor o no, yo creo que supo aprovechar la única oportunidad y yo creo que ese fue el factor, por algo es el Superlíder y teníamos que aguantarlos lo mejor posible y bendito Dios se dio el triunfo", mencionó.

Agregó que lo más importante además de haber vencido al acérrimo rival es que vuelven a depender de si mismos para alcanzar la liguilla.

"Depende de nosotros, ahora a buscar primeramente la Final, queremos ser campeones y esto va a servir de motivación para enfrentar el último partido y enfrentar el pase a la Liguilla", dijo.

Para Rayaos no hay tiempo de festejar pues el miércoles reciben a Santos en el juego e vuelta e la gran final por lo que entrenarán en el Barrial esta mañana