FERNANDO MERÁZ
3 de junio de 2013 / 10:52 p.m.

Cancún • Usuarios de redes sociales preocupados por la inseguridad creciente convocaron a no usar taxis esta semana -del 1 al 8 de junio— para exigir a las autoridades que el sindicato de taxistas sea depurado y sus choferes obligados a cumplir normas de calidad y eficiencia mínimas.

El servicio de taxi de Cancún fue calificado el año pasado por el portal Trip Adviser –uno de los principales asesores de viajes de turismo-- como "el más malo y caro del mundo"; a principios de año el procurador Armando García Torres, admitió que de cada diez ilícitos que se cometen, en cuatro participan taxistas.

Además, en opinión de las autoridades, la explotación de que son objeto los choferes es causa de muchos taxistas se sumen al crimen organizado, como repartidores y vendedores de droga y como "halcones" o espías que reportan movimientos de la policía y el ejército a los delincuentes.

El 14 de marzo tres dirigentes seccionales del sindicato fueron ejecutados con otras cuatro personas en el bar La Sirenita, el jurista Juan Ignacio Hernández Mora, a la sazón subprocurador de Justicia señaló esto como prueba de los vínculos entre criminales y taxistas.

El año pasado la Judicial encontró que gran parte de ellos participan en secuestros y usan autos robados.

La causa de la masacre de La Sirenita fue señalada por los ejecutores, cuando fueron detenidos, como deudas de los dirigentes del sindicato de taxista con el grupo de los zetas, por deudas de drogas y autos robados. Otros taxis están sucios y en condiciones deplorables, aunque hay excepciones.

En redes sociales locales crecieron las reacciones de condena al crimen organizado y contra la indolencia de autoridades municipales y estatales, para exigir a las autoridades acotar a la delincuencia enquistada en el sindicato y depurados del gremio, taxistas relacionados con el crimen.

A través de Twitter, Facebook y otros sitios, se anunció la existencia de "una organización de resistencia civil y autodefensa, cuyo propósito es quebrantar a grupos de secuestradores y extorsionadores que actúan con impunidad infame contra familias y negocios".

La irritada desazón ciudadana se desbordó por internet para repudiar lo ocurrido el lunes pasado en el restaurante "El Timón de Cancún", destruido en un incendio provocado en represalia por denunciar una extorsión que llevó a la cárcel a dos miembros del cártel del Golfo.

Un poste, bajo el nombre "Cancún Vive", llamó a un boicot contra los sindicatos de taxistas, con la recomendación de no usar ese servicio como protesta por la ola de violencia y complicidad que impera en el gremio taxista.

Inmediatamente fue seguido por cientos de usuarios con llamados “a los que cada día salimos a trabajar para llevar el pan a la familia para un frente común contra taxistas en malos pasos, exhortaron.

"Hay que pegarles en donde les duele, en el bolsillo. El pacto es: Una semana sin taxi hasta que se depure el sindicato. No te subas a ningún taxi del 1 al 8 de junio. Corran la voz".

En Cancún trabajan casi diez mil taxistas, de los cuales la mayoría milita en el sindicato "Andrés Quintana Roo", que es sindicato de patrones propietarios de placas y autos, que contratan choferes quienes deben entregar una cuenta y son denominados "martillos".Recientemente se dio oportunidad a martillos "tolerados" cuyo número es estimado en cuatro mil que están sujetos a "cuotas" para inspectores del municipio y del sindicato.

El sindicato es un brazo poderoso de la CNOP y su papel en tiempos electorales es definitivo. El líder Oliver Fabro, un dictador impuesto –según los operadores-- por el ex dirigente Víctor Viveros, quien llevó al PRI a la derrota en las elecciones para la presidencia municipal en 2009 y en 2012.