AGUSTÍN MARTÍNEZ
21 de julio de 2013 / 02:19 p.m.

Monterrey • Al trascender las condiciones de vida del albañil René García, quien fue atropellado por un auto y luego olvidado por las autoridades, el DIF de Monterrey se aprestó a brindarle el apoyo a él y a su familia.

Tras varias horas de búsqueda por calles y avenidas de Ciudad Solidaridad, donde suele pedir ayuda económica, el hombre fue localizado en Lincoln y Monte Everest.

Roberto Garza González, esposo de la alcaldesa Margarita Arellanes, y presidente del DIF Municipal, le entregó una nueva silla de ruedas a García Tino, pues la que utilizaba ya estaba muy desgastada.

El servidor público se comprometió a revisar el caso de René, con el fin de que se le haga justicia por el accidente, se recupere en forma total y pueda reintegrarse a sus actividades.

"Vemos que lo primero que requiere es un apoyo jurídico, para ver exactamente por qué fue dado de alta por la institución médica, en este caso el Seguro Social, si todavía el señor no está en condiciones aptas para poder laborar", expresó Garza González.

Del mismo modo, trabajadoras sociales del DIF-Monterrey se entrevistaron con la esposa del albañil, corroborando la situación de pobreza en que viven.

"Ahorita lo que tenemos que garantizar es que, como no está trabajando, le estamos brindando un apoyo alimentario para que garantice de forma frecuente y constante, a partir de hoy, garantizarle alimento para su familia", agregó.

Por su parte, René García se mostró contento y a la vez complacido por las acciones que emprendieron las autoridades locales, en un afán de apoyarlo.

"Pues sí les agradezco mucho, a la alcaldesa, a su esposo, a todos ustedes, de que, gracias a ustedes, mis hijos van a tener algo que comer", recalcó el afectado.

Pese a las adversidades que ha enfrentado en los últimos meses, García Tino no pierde por nada la esperanza de volver a ser el mismo de antes, cuando construía casas, hacía deporte y lograba sacar adelante a su esposa y sus dos pequeños hijos.

"(Primero deseo) Librar mi parte de la pierna, y ser nuevamente un corredor. Y trabajar. Trabajar y ser fuerte nuevamente", puntualizó.

Habitante de la colonia La Alianza, no puede trabajar y, pese a tener colocados cuatro clavos en las tibia y peroné, sale a pedir ayuda a las calles en la zona de Ciudad Solidaridad.