16 de mayo de 2013 / 01:07 a.m.

Oaxaca • Por tercer día consecutivo, médicos y enfermeras del Hospital Civil “Aurelio Valdivieso” mantuvieron tomado el nosocomio, incluido el servicio de urgencias, para exigir al gobierno de Gabino Cué medicamentos, insumos y mejoras de la infraestructura.

Los inconformes también retuvieron cuatro unidades del transporte público, que utilizaron como barricadas para cerrar calles cercanas al sitio. Exigen también la construcción de un nuevo hospital y se quejan por la saturación de los servicios médicos.

De la misma manera, un grupo de enfermeras se manifestó frente a la casa del secretario de Salud estatal, Germán Tenorio, para reclamar el pago de sus prestaciones que se encuentran retenidas.

Alfonso Echeverría, dirigente de la Subsección 7 del Sindicato Nacional de Trabajadores de Salud, cuestionó la política de salud estatal aplicada por el gobernador Cué, que solo dejó “engordar” el padrón de beneficiarios del Seguro Popular, sin medir las consecuencias.

Indicó que se cancelaron los proyectos para construir un hospital de la mujer y un nuevo nosocomio de especialidades, con el argumento de que faltan fondos y se dejó toda la carga de atención a un hospital que tiene más de 50 años y cuya infraestructura es deplorable.

Al año, 22 mil egresos

Detalló que el Hospital Civil fue inaugurado en 1965 para cubrir una población de 800 mil pacientes; sin embargo, apuntó, con el Seguro Popular los servicios aumentaron considerablemente, y de 11 mil egresos anuales pasaron a 22 mil, lo que significa que “estamos haciendo el doble con la misma infraestructura”.

Los 26 subespecialidades, agregó, dan entre 250 y 260 consultas diarias, sin contar que realizan 206 mil exámenes de laboratorio en un trimestre.

Echeverría lamentó que el nosocomio no cuente con suficientes camas, ya que solo tiene 180, de manera que muchos pacientes, aseguró, se quedan dos o tres días en una camilla o en una silla.

Negó que sus demandas sean de tipo político y recriminó que también existe una deuda con el pago de prestaciones y a terceros, que han generado gran perjuicio a la clase trabajadora.

Emplaza derechos humanos al gobierno estatal

En tanto, la Defensoría de los Derechos Humanos del Pueblo de Oaxaca dictó medidas cautelares y dio un plazo de 24 horas al gobierno estatal para que intervenga en la atención del conflicto.

De acuerdo con el expediente DDHPO/CA/404/(01)/OAX/2013 del organismo, la medida se derivó de la suspensión de actividades en diversas áreas de este hospital de alta concentración, por parte de sindicalizados que exigían atención a una serie de demandas.

El ombudsman estatal urgió a reabrir el hospital para regularizar los servicios de atención emergente y evitar la posible violación a los derechos humanos a la salud de los pacientes, consagrado en el artículo cuarto de la Constitución federal.

Chantaje al gobierno: secretario de Salud

En tanto, el secretario de Salud, Germán Tenorio, informó que existe una mesa de diálogo para encauzar las demandas de los paristas.

Dijo que se vale quejarse de cualquier cosas que no esté funcionando, pero recriminó lo que consideró un atentado contra la población al negar la atención médica y de urgencias en el nosocomio, por parte de los inconformes, una vez que dentro de la institución hay niños con cáncer y personas de la tercera edad que se quedaron sin consulta, además de pacientes lastimados que requieren de una intervención quirúrgica.

“Ninguna razón, por fuerte que sea, justifica que se cancelen los servicios médicos a la población, sobre todo cuando son demandas que son atendidas y están plenamente identificadas.

“No es humanamente ni éticamente aceptable parar un hospital, solo porque se quiere chantajear a un gobierno”, consideró.

Tenorio afirmó que hay ofrecimientos diversos a los paristas; sin embargo, notó posturas políticas detrás de los reclamos y exigencias.Informó que se ha propuesto desde modernizar la zona de quirófanos con la última tecnología, hasta cambiar las lavadoras que se afirma no funcionan.

Detalló que el gobierno estatal cuenta con 45 millones de pesos para mejorar la funcionalidad del hospital, que implican ejercer hasta 12 millones de pesos por cada quirófano. Y exigió las condiciones para que se pueda empezar a trabajar en las obras.

La toma del Hospital Civil de la capital afectó a poco más de tres mil usuarios que diariamente demandan servicios de consulta.

Plan de contingencia

Por separado, el director del Hospital Civil, Miguel Ángel Colmenares, manifestó que debido al paro de labores, se instrumentó “un plan de contingencia” para que todos los pacientes sean atendidos en otras unidades médicas de la Secretaría de Salud.

Lo que más apremia, dijo, son los estudios de laboratorio y rayos equis, pues los servicios de urgencia trabajan a 100 por ciento de su capacidad, al igual que toda el área de hospitalización y quirófanos.

Colmenares detalló que la falta de servicio en el área de consulta externa ha afectado a unas 500 personas cada día, en laboratorio a 800 más y en rayos equis a 150 pacientes.

Por lo pronto, dentro del plan de contingencia se incluyeron 10 unidades médicas de salud: Tlalixtac, San Jacinto Amilpas y San Antonio de la Cal, así como los hospitales de San Pablo Huixtepec y Tlacolula, además de cinco clínicas privadas

 — ÓSCAR RODRÍGUEZ