11 de febrero de 2013 / 01:02 a.m.

Mientras que Rayados y su afición viven un notable divorcio, Tigres y sus seguidores son un feliz matrimonio.

Así se constató a la llegada del equipo a la ciudad, luego del contundente triunfo de 4-1 sobre Toluca, pues ya eran esperados por una centena de felices aficionados en el Aeropuerto Internacional de Monterrey.

Fanaticada de todas las edades se hicieron presentes, sin faltar banderas del equipo en señal de apoyo por la dicha de que sus Tigres son Superlíderes.

Apenas cruzaron el área de llegadas naciones y de inmediato los seguidores se abalanzaron hacia los jugadores, siendo Lucas Lobos, Damián Álvarez, Emanuel Villa y Danilinho, los 4 Fantásticos de los más asediados.

Otro que también sintió el cariño de la afición, luego de su gol ante los Diablos, fue el español Luis García Fernández.

El equipo regresó de la capital mexiquense sin el técnico Ricardo Ferretti y el presidente del equipo, Alejandro Rodríguez, tras quedarse ambos en la ciudad de México por asuntos no informados por la jefatura de prensa.

Merecen el título

Luego de palpar en carne propia el cariño que unos 100 aficionados le brindaron al equipo en el aeropuerto, el delegado deportivo de Tigres, Miguel Ángel Garza espera retribuírselos conquistando el campeonato en este Clausura 2013.

“Es bueno este recibimiento, también nos acompaña la afición a todos lados, nos hacen sentir que somos locales.

“Hay una buena identificación entre el aficionado y el jugador, con la institución y ojalá que lo podamos retribuir con el título”, manifestó el delegado.

Agregó que ni con el título pagarían tanto afecto que la afición tiene al plantel.

Garza atribuyó el buen momento de Tigres al trabajo de continuidad que han tenido desde hace dos años y medio.

“La clave es el trabajo, desde hace dos años y medio la clave ha sido el trabajo y ojalá que así siga por mucho tiempo”, expresó el directivo.

Y para no marearse por el éxito que gozan, el dirigente respondió que es seguir trabajando partido tras partido y mentalizarse que aún no han ganado nada.

Raúl Villarreal