27 de mayo de 2013 / 12:26 p.m.

Monterrey.- • Tras su reapertura en el 2011 luego de sufrir daños con el paso del huracán Alex, la asistencia de visitantes al Parque Ecológico La Estanzuela ha sido poca.

Uno de los empleados del lugar comentó que anteriormente en un solo día en fin de semana acudían hasta unas 600 personas y ahora la asistencia se da entre 300 a 400.

“Ahorita tenemos casi una hora que no se ha parado algún paseante. El parque está muy limpio no sé por qué no vendrá gente; ahorita estamos en temporada alta y mire cómo está… llevamos ahorita alrededor de 400 personas; hace muchos años venían en grupos, ahora ya no”, expresó Víctor Bordallo Arellano, quien tiene 25 años de trabajar en el sitio.

“Se registra muy poca asistencia, cuando vienen más es en las mañanas, pero vienen a correr, y ya en la tarde, es mucho renegar, porque la gente viene, le damos chance de que entren, pero se salen muy tarde”, platicó.

El trabajador detalló que el parque abre sus puertas desde las siete de la mañana y cierra a las 17:30 horas; el costo por persona es de cinco pesos y para los de la tercera edad es gratuito.

Este pulmón para convivir con la naturaleza y donde se encuentra un bosque de pino-encino, se encuentra ubicado al sur de la ciudad de Monterrey, a unos metros de la Carretera Nacional.

Para ingresar a él, se tiene un reglamento: no ingerir con bebidas alcohólicas, no entrar con animales, ni encender fogatas, llevar bicicletas, grabadoras o asar carne.

Algunos de los paseantes platicaron que eligieron el lugar para salir de la rutina, contemplar el silencio de los bosques y convivir en familia.

“Dijimos en la mañana: ¿a dónde podemos ir para salir de la rutina? y dijimos que a este parque, ya habíamos venido y se nos hace muy bonito por la naturaleza y la parte de las aves, correr, hacer algo de ejercicio, pero tener precaución con las abejas”, dijo el señor Alejandro Muñoz.

“Que vengan todos a conocer y, sobre todo, convivir con la naturaleza y en familia”, mencionó la señora Martha, quien es del municipio de Escobedo.

Otros visitantes aprovecharon para realizar sesiones fotográficas, ante el bello paisaje.

“Venimos a tomar la sesión de fotos para su primera comunión que será la próxima semana, pero venimos de vez en cuando para caminar, disfrutar del aire libre, tomar fotos, diferentes actividades”, expresó el señor Miguel.

Como en el parque no se puede asar carne, los visitantes tienen que llevar lonches; este domingo se pudo apreciar a algunos ingerir este alimento en las palapas.

Hace casi dos años, las autoridades estatales reabrieron el lugar y es una buena opción para salir de la rutina, ya que en el mismo se siente paz y tranquilidad.

Marilú Oviedo