21 de junio de 2013 / 04:14 p.m.

Los internacionales españoles que ayer firmaron ante Tahití la victoria más amplia en la historia de la Copa Confederaciones (10-0) se pegaron un madrugón para abandonar Río de Janeiro, donde desean regresar para jugar la final, y volar rumbo a Fortaleza, ciudad en la que cierran la fase de grupos.

Después de comenzar en Recife y seguir en Río de Janeiro, España tiene la posibilidad de instalarse una semana en Fortaleza. Es la ciudad costera del estado de Ceará, en la que disputará el último partido del Grupo B, ante Nigeria, en el que si vence o empata certificará el primer puesto y podrá permanecer allí, ya que es la sede de una semifinal de la Copa Confederaciones.

Los internacionales españoles durmieron muy pocas horas. Tras el contundente triunfo ante Tahití disfrutaron de una cena con 'rodizio' de carne en su hotel de concentración, antes de presenciar el último partido de la final de la NBA, entre Miami y San Antonio Spurs.

Cerca de la una de la madrugada, hora brasileña, acabó el partido de baloncesto y a las 6:30 tocaba levantarse para desayunar, recoger y partir en autobús hacia el aeropuerto de Río de Janeiro.

A las 9:00 está prevista la salida del vuelo a Fortaleza, donde aterrizarán tras un vuelo de tres horas de duración. Tras la comida y tiempo para la siesta, España se ejercitará desde las 19.00 horas en la tercera ciudad que visita durante la Copa Confederaciones.

EFE