14 de marzo de 2013 / 01:59 a.m.

Los profesores tomaron tres casetas y retuvieron al senador perredista Sofío Ramírez, poncharon una llanta de su camioneta y lo acusaron de traidor por votar a favor de la iniciativa del gobierno federal.

 

Guerrero • Maestros disidentes tomaron tres casetas de la Autopista del Sol y retuvieron al senador perredista Sofío Ramírez Hernández, también le poncharon una llanta de su camioneta y pintarrajearon la misma con insultos personales y leyendas contra la Reforma Educativa.

A tres días de que se oficializara la ruptura del diálogo con el gobierno estatal, los activistas de la Coordinadora Estatal de Trabajadores de la Educación de Guerrero (CETEG) incrementaron la fuerza de sus propuestas y se volcaron sobre las tres casetas de la autopista del sol que hay en el estado de Guerrero, Palo Blanco, La Venta y Paso Morelos.

Alrededor de las 12:45 horas, el senador perredista Sofío Ramírez Hernández llegó a la caseta de cobro de Palo Blanco procedente de Chilpancingo y con dirección al puerto de Acapulco.

Los profesores detuvieron la camioneta en que se trasladaba, en cuyas puertas realizaron pintas contra Reforma Educativa y también lo acusaron de ser un traidor, por votar a favor de la iniciativa del gobierno federal.

Los maestros no cerraron el paso a los vehículos, aunque si abrieron la circulación y suspendieron el cobro de la cuota de peaje.

Además de activistas de la CETEG, en la protesta participaron maestros de base que militan en la fracción institucional de la Sección 14 del Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación (SNTE), también algunos agremiados del Sindicato Único de Servidores Públicos del Estado de Guerrero (SUSPEG) y estuvieron jóvenes del Frente Unido de Normales Públicas del Estado de Guerrero (FUNPEG).

"Caseta gratis, que se aliviane el pueblo, que se chingue el gobierno", rezaba una de las cartulinas que los mentores colocaron a la vista de los automovilistas en el módulo de cobranzas.

Aunque asumió un tono condescendiente, el senador Ramírez Hernández bajó de su unidad y les señaló que no era su culpa que la reforma haya sido aprobada, lo que generó una andanada de insultos de parte de la muchedumbre.

Un profesor le señaló que la Reforma Educativa perjudicará a maestros, padres de familia y alumnos de municipios como Cochoapa y Metlátónoc, que registran los niveles más altos de pobreza en el país.

Mientras miraba la llanta ponchada de su camioneta, el senador Ramírez señaló que de esa manera solo se desvirtuaba el movimiento magisterial, ante lo que un profesor le refutó: "Soy pedagogo Sofío, para ti es muy fácil reparar tu camioneta y comprarte otras, pero es más importante que ya hagas algo contra la pobreza".

En una entrevista con varios medios, el senador perredista comentó que no presentaría ninguna denuncia por los daños cometidos a su camioneta, pero invitó a los maestros a entregar por lo menos uno de los edificios que mantienen tomados desde el 25 de febrero, para que haya un mensaje de buena fe ante la posibilidad de dialogo con el gobierno.

Estuvo sentado en las barras de contención de la autopista, hasta que al lugar llegó un mecánico para quitar la llanta ponchada y colocar la refacción, una vez hecha la talacha retomó su camino sin ser molestado por los profesores.

ROGELIO AGUSTÍN ESTEBAN