— CRÓNICA POR MARILÚ OVIEDO
26 de agosto de 2013 / 02:54 p.m.

Monterrey • El dolor aún habita en los ojos de los familiares de las víctimas del casino Royale, quienes se dieron cita en la iglesia Del Carmen para orar por sus seres queridos.

En punto de las 16:00 de ayer, escucharon las palabras del arzobispo Rogelio Cabrera. Algunos iban vestidos de blanco y llevaban flores e imágenes de su familiar, las cuales colocaron cerca del altar.

“El mal nunca se acerca al bien”, expresó el arzobispo. “La verdad siempre saldrá al final, los buenos, Dios nos dará premio y los malos esos caerán. Le doy gracias a Dios por todas las bendiciones que ha derramado sobre mi familia, de mi padre y hermano, le doy gracias que sé que junto a él está mi madre y al igual todos sus seres”, expresó una de las familiares.

“La maldad no puede en contra de él (de Dios), todos tenemos la oportunidad de recordar a nuestros seres queridos, siempre hagámoslo de corazón con todo el amor del mundo que puedan sentir por ellos, no los olviden”, añadió otro familiar.

El arzobispo roció con agua bendita las imágenes y arreglos florales y luego saludó a algunos deudos.

Minutos después salieron en caravana por la avenida San Jerónimo hasta el casino Royal. Caminaron bajo un cielo lleno de nubes.

Aunque el procurador Adrián de la Garza dijo que enviarían elementos para resguardar a las personas, no hubo un solo uniformado estatal, sólo municipales. Del Gobierno Estatal sólo se supo a temprana hora cuando, una camioneta sin logos oficiales, llegó al sitio y dejó una corona floral a nombre del Ejecutivo de Nuevo León.

Una vez en la sede del casino, Elizabeth Flores Ladrón de Guevara pidió a Dios abrir los corazones de las personas que intentan dañar con mentiras, en referencia a las grabaciones donde se involucra a una de los deudos solicitando 2.5 millones de pesos. Luego, doña Dionisia Báez cantó un corrido que ella compuso.

Debajo de las cruces había una serie de mensajes de que a dos años de la tragedia ningún funcionario federal, estatal o municipal había sido sancionado.

Notablemente consternado, Alejandro Morales, padre de Rubén, el joven de 19 años de edad originario de Querétaro a quien la muerte se llevó justo en su primer día en el Casino Royale, recordaba a su hijo.

“No nos podemos recuperar aún, uno se siente muy mal y luego que no nos quieren hacer justicia…de aquí del casino no hemos recibido nada”, dijo la madre de otra víctima.

A diferencia del año pasado donde hubo presentación de videos, cantos y el evento concluyó cerca de las 22:00 horas, ahora, los deudos se retiraron antes de las 18:00, minutos antes de que cayera una tormenta.