JUAN JOSÉ GARCÍA
4 de junio de 2013 / 01:51 a.m.

Chihuahua • Mientras se 'asoma' una de las peores sequías en el estado de Chihuahua, en donde se dejaran de sembrar en más de 170 mil hectáreas, el gobernador César Duarte Jáquez, afirmó que en medio de la veda electoral, se mantiene la ayuda humanitaria en las zonas desérticas de esta entidad.

Explicó que en el marco del Plan Emergente por la Sequía que se tiene establecido con la Secretaría de Gobernación (Segob), dijo que se está apoyando a las familias de escasos recursos que habitan en las zonas que desde hace varios meses no hay agua.

"Desde el año antepasado hay zonas del estado en donde no se ha dejado de atender de esa manera, la veda (electoral) no afecta porque hay un entendimiento muy claro de cómo es el mecanismo en el que debemos de mantener con cuidado, con orden, con transparencia y con la observancia a la ley", precisó el mandatario.

No obstante, el jefe del Ejecutivo estatal se mostró optimista sobre las lluvias que se precipitaron este domingo en la entidad. "Es un buen augurio que lleguen en junio, porque hay el viejo dicho que dice: agua de mayo ni pa'l caballo…".

"Yo espero que el agua de junio nos llene de prosperidad y esperanza para todo el estado: los movimientos que vemos tanto en el Golfo de México como en el Océano Pacífico avizoran que esta humedad nos llegue a Chihuahua", dijo.

Sin embargo, por separado, el presidente de la Comisión de Agua Potable y Saneamiento de la Cámara de Diputados, Kamel Athié Flores, advirtió que las presas del estado de Chihuahua no tienen la capacidad para atender el actual ciclo agrícola, por lo que se verán 'desiertas' más de 170 mil hectáreas de cultivo.

"Más de 80 mil hectáreas en distritos de riego dedicadas a diversos productos y 90 mil para maíz de temporal se dejarán de sembrar este año en Chihuahua, debido a la más severa sequía de los últimos 100 años que afecta el norte del país", apuntó.

Sostuvo, que en base a la Comisión Nacional del Agua (Conagua), hasta el mes de mayo, la capacidad de las presas en conjunto fue de cuatro mil 700 metros cúbicos, lo que nos indica la magnitud del problema que enfrenta el campo en el "peor" periodo de estiaje.