23 de febrero de 2013 / 08:09 p.m.

El máximo ídolo futbolístico de Argentina, Diego Armando Maradona, protagoniza una historia digna de cualquier novela latinoamericana, con peleas entre sus mujeres, hijos sin reconocer y la polémica surgida recientemente acerca de dónde irá a parar su cuantiosa herencia.

La vida personal de Maradona fue estable hasta 2003, cuando Claudia Villafañe, su novia de juventud, con la que se había casado 14 años antes, le pidió el divorcio, cansada de haberlo acompañado en sus mejores y peores años como jugador.

De la relación más importante que ha tenido "El 10" nacieron Dalma y Gianina, a las que hasta ahora ha reconocido como sus únicas y verdaderas hijas, pese a que la justicia le ha obligado a darles su apellido a otros dos jóvenes.

Es el caso de Diego Maradona Sinagra, de 27 años de edad, y Jana Maradona, de 16, ambos nacidos de relaciones extramatrimoniales que el extécnico de la selección nacional tuvo mientras estaba casado con Villafañe.

De hecho, las interminables infidelidades de Maradona fueron de las principales causas de su separación, y, pese a que siempre afirmó que el único y gran amor de su vida es la madre de Dalma y Gianina, la mujer nunca quiso volver con él.

Resignado, el excapitán de la Selección de Argentina volvió a tener una relación estable hace cinco años con Verónica Ojeda, una joven a la que presentó en sociedad como su novia, pese al rechazo hacia ella que siempre manifestaron Dalma y Gianina.

La "guerra fría" que rodeaba al campeón del Mundial México 86 terminó de estallar el año pasado, cuando Ojeda confirmó que estaba embarazada, lo que recrudeció las peleas con su exmujer y sus hijas.

Desde Dubai, donde reside hace dos años pues dirigió al equipo Al Wasl sin grandes resultados, Maradona informó que ya no mantenía ninguna relación sentimental con Ojeda, quien en Buenos Aires se enfrascó en un pleito judicial con Claudia Villafañe, que las obliga a las dos a no acercarse.

Desde diciembre muchas fueron las especulaciones sobre el futuro del hijo de Ojeda que estaba por nacer pero todo quedó disipado la semana pasada, cuando la joven dio a luz a Diego Fernando Maradona.

Aunque todavía no vino a conocerlo, Maradona se mostró feliz por la llegada de su nuevo hijo, pero Dalma y Gianina ya advirtieron que no lo quieren conocer ni tendrán relación alguna con él, así como no la hay con los otros hijos extramatrimoniales.

Ahora sólo se espera la llegada de Maradona a Buenos Aires para que registre legalmente a Diego Fernando, quien se convertirá así en un nuevo heredero de la fortuna del exjugador, cuyo carisma lo ha proyectado como una de las figuras publicitarias más rentables en todo el mundo.

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