MIRIAM CASTILLO
22 de junio de 2013 / 05:16 p.m.

Chiapas • El presidente Enrique Peña Nieto puso en marcha la estructura de control El Macayo, una obra de infraestructura hidráulica, ubicada en los límites de Chiapas y Tabasco, para prevenir inundaciones.

Con una inversión de cerca de mil 100 millones de pesos para su conclusión —debido a que el proyecto se había iniciado en la administración pasada pero no se había terminado—, se espera que la obra beneficie a poco más de 700 mil habitantes en los municipios de ambos estados.

La obra permitirá regular el caudal del río Carrizal, que cruza por Villahermosa, hasta una capacidad de 850 metros cúbicos por segundo como máximo; esto ayudará a que no se desborde y que los asentamientos humanos no se vean afectados por las lluvias, como sucedió en 2007, de manera más grave.

Acompañado por los gobernadores Manuel Velasco y Arturo Núñez, de Chiapas y Tabasco, respectivamente, así como por los titulares de la Comisión Nacional del Agua, David Korenfeld; de la Sedesol, Rosario Robles, y de la SEP, Emilio Chuayffet, el presidente echó a andar la obra con la que se espera prevenir las inundaciones en el municipio de Centro, en Tabasco, y los aledaños en Chiapas.

Para la obra se destinaron cerca de mil 100 millones de pesos, lo que, dijo Peña Nieto, es una pequeña inversión comparada con los daños que provocan los desastres naturales, que se calculan en cerca de 250 mil millones de pesos en pérdidas materiales, además del costo de vidas humanas.

"Son datos que nos obligan, como sociedad, a darle mayor atención a la prevención para dotar con infraestructura que mitigue los riesgos, por eso hago un llamado a los gobiernos estatal y municipal a que con un sentido de urgencia y oportunidad atendamos este tema y nos permita hacer un mejor manejo del agua para que sea elemento de vida, prosperidad y desarrollo", dijo.

El mandatario federal insistió en que los recursos naturales con los que goza el país deben ser un detonador de desarrollo, por lo que llamó a todos los gobiernos a trabajar en coordinación para que las obras que se requieran se ejecuten a tiempo y con un beneficio notorio para la ciudadanía.

En este sentido, David Korenfeld adelantó que están listas 32 brigadas especiales para atender a los estados más vulnerables por las lluvias, hay 228 planes de emergencia de zonas urbanas y ríos, 20 centros regionales para atender emergencias que disponen de más de mil 200 unidades de equipo y maquinaria para los parámetros de alertamiento de precipitaciones en las 59 zonas urbanas más importantes de México.

Además, se reforzaron los criterios en el monitoreo de 204 presas principales del país, y para los 380 sitios de ríos y conductos superficiales más importantes.

Igualmente se entregaron 37 estaciones climatológicas y 20 hidrométricas que transmiten en el Centro Hidrometeorológico Regional Frontera Sur, se ajustaron los modelos hidráulicos, como es el caso del mejoramiento de las descargas del río Samaria al golfo de México.

Tanto en Chiapas como en Tabasco, sobre el cauce del río Samaria, se realizarán obras como la estabilización de sus márgenes, la ampliación de la sección hidráulica de los puentes, el dragado y la ampliación del cauce piloto, así como el reforzamiento de los bordos.

"Será un proceso que habrá de dar resultados a corto, mediano y largo plazo, pero que garantiza sustentabilidad y desarrollo. Es claro que con esfuerzos aislados no podemos resolver retos como los que enfrentan Tabasco y Chiapas como región hidrológica. Necesitamos seguir trabajando en equipo y sumar propositivamente para construir soluciones dinámicas, basadas en consensos y diálogos", dijo el titular de Conagua.