17 de mayo de 2013 / 12:36 p.m.

Monterrey • Margarita Arellanes Cervantes, alcaldesa de Monterrey, acusó a dos supuestos reventadores que han estado extorsionando a los comerciantes informales. Se trata del líder de los vendedores que se pusieron en huelga de hambre, Joel Vázquez Soto; y de una persona vinculada a diversas manifestaciones, Jaime Rodríguez.

Luego de que decenas de comerciantes acudieran hace dos días a las afueras del Palacio Municipal para exigir una reunión con la alcaldesa, ésta mencionó que detectaron que todo ha sido organizado por estos dos hombres, quienes tenían en los comerciantes un negocio, donde las ganancias eran muy cuantiosas.

“Hemos detectado que hay dos personas, (una) de nombre Joel (Vázquez Soto), que trabaja en el Congreso, que él públicamente aceptó que es un empresario de una empresa de agua potable, que además tiene un permiso que no está a su nombre, pero que él explota a unas personas y les están quitando dinero”, expresó.

Dijo que existe otra persona, de nombre Jaime Rodríguez, quien también forma parte de este movimiento, que sólo busca desestabilizar este reordenamiento del comercio en la plaza comercial Morelos.

Ellos han intentado a toda costa continuar abusando de los comerciantes, aseguró la alcaldesa.

“Esta persona se llama Jaime Rodríguez, él es un reventador profesional, además de ser un defraudador, que cuando estaba en Sedesol les ha quitado desde 200 pesos hasta dos mil pesos, para abusar de las personas, es lo que estamos detectando, que hay por ahí una resistencia a este reordenamiento”, indicó.

El pasado martes, el juez segundo de Distrito negó a 36 comerciantes informales, la suspensión definitiva de amparo, por lo que fueron retirados por la Dirección de Comercio mediante un operativo que fue apoyado por la Policía Municipal.

Posteriormente los oferentes se trasladaron a los bajos del Palacio Municipal, donde comenzaron una protesta y lanzaron consignas contra la alcaldesa de Monterrey, Margarita Arellanes.

La respuesta

La edil mencionó que detectaron que todo ha sido organizado por dos hombres, quienes tenían en los comerciantes un negocio muy productivo.

Arellanes expresó que Joel Vázquez Soto, quien trabaja en el Congreso del Estado, reconoció que es dueño de una empresa de agua purificada, además de que tiene unos permisos para laborar en la calle Morelos.

En el caso de Jaime Rodríguez, la alcaldesa lo llamó “reventador profesional”, además de que, dijo, es un defraudador, que cuando estaba en Sedesol embaucó a varias personas.

Francisco Javier Cantú