2 de mayo de 2013 / 01:11 a.m.

Monterrey • Al advertir que no violara la ley, la alcaldesa Margarita Arellanes Cervantes cerró la puerta a un posible diálogo con los trabajadores de casinos que exigen la reapertura de sus centros de trabajo.

Tras la protesta realizada el pasado martes en la planta baja del Palacio, en la que mostraron su molestia por el operativo que se realizó desde finales de febrero, la edil regiomontana insistió en que la actuación del municipio estuvo apegada a derecho.

"Es que el tema de la ley no está sujeto a cambio, inclusive ya hemos visto que han interpuesto algunas solicitudes de amparo los dueños de estos establecimientos y que no han procedido porque se han mantenido estos actos de autoridad, todas vez que han sido conforme a la ley y sustentados", sentenció.

Por ello, dijo que el reclamo de los trabajadores de casinos se debe dirigir hacia sus empleadores, que los contratan sin tener su documentación en regla para funcionar como lugares de entretenimiento.

"Yo creo que ahí también deben de exigir, pero exigir a sus patrones que los tengan en lugares que cuenten con las medidas de seguridad, que cuenten con toda la normativa, que sean completamente legales y desafortunadamente hemos visto que no es así".

A decir de la presidenta municipal, su administración no cambiará de postura a pesar de las manifestaciones que los inconformes puedan realizar, y descartó que el conflicto pueda ir más allá.

"Si por supuesto, en este y en todos los temas vamos a privilegiar la legalidad sobre cualquier interés particular que pueda haber".

El pasado 27 de marzo, la Secretaria de Desarrollo Urbano del municipio de Monterrey clausuró 10 casinos que operaban sin la licencia de uso de suelo correspondiente.

Aunque varios de estos intentaron conseguir un amparo para reabrir sus puertas, la autoridad municipal ha logrado imponerse en cada caso.

LUIS GARCÍA