13 de marzo de 2013 / 02:07 p.m.

Pese a que avala el procedimiento de los inspectores de Alcoholes en la clausura de este bar, Margarita Arellanes, alcaldesa de Monterrey, advirtió que las actitudes de prepotencia en los operativos no serán solapadas por su administración.

 

Monterrey.- • Aunque defendió la actuación del personal municipal que clausuró el Bar El Catrín el pasado fin de semana, la alcaldesa de Monterrey, Margarita Arellanes Cervantes, aseguró que se le dará seguimiento a la queja interpuesta por los propietarios del negocio.

La alcaldesa regiomontana advirtió que las actitudes de prepotencia dentro de los operativos no serán solapadas por la administración municipal.

“"Mira, vamos a estarle dando seguimiento a esa situación, la información que tengo es que los inspectores de Monterrey actuaron con prudencia.

“"De ninguna manera (se solaparán abusos); de hecho, debemos recordar que hace aproximadamente un mes firmamos un convenio con la Comisión Estatal de los Derechos Humanos y estamos en capacitación constante todos los servidores públicos"”, destacó.

No obstante el aval de la alcaldesa al operativo de los inspectores de Alcoholes, los dueños del bar presentaron una denuncia por supuestos abusos de autoridad de los elementos municipales.

Arellanes insistió en que, a pesar de ello, los establecimientos con venta de alcohol deben respetar la ley y no provocar a los clientes para que corran a los inspectores, ni retirar puertas para evitar la imposición de sellos de clausura.

"“Seguiremos trabajando conforme a derecho, hay que cumplir la ley y hay que cumplir también con los horarios que señala la ley, si no, ¿para qué queremos las leyes?, si cada quien va a hacer lo que quiere”", reclamó.

Arellanes precisó que el área de Comunicación Social también levantó fotografías y videos del operativo para tener un respaldo de las acciones de su personal.

LUIS GARCÍA