10 de marzo de 2013 / 11:47 p.m.

Monterrey.- • Tras la clausura de un bar en la zona sur de la ciudad con dos empleados en el interior, la alcaldesa de Monterrey, Margarita Arellanes, avaló el proceder de los inspectores del área de Alcoholes, al argumentar que el negocio se encontraba cerrado y nadie atendió su llamado.

Luego de la polémica suscitada por este hecho, registrado en el bar El Catrín del sector Tecnológico la tarde del sábado, la edila panista arremetió contra su propietario, Abel Ocañas, y acusó que tiene un largo historial de violación al horario de cierre.

“"Acudieron los inspectores de alcoholes a clausurar el lugar, ustedes ya dieron cuenta de qué fue lo que sucedió: esta persona propietaria incitó a los mismos jóvenes a, en cierta forma, no permitir que se hiciera este acto legítimo.

“"Es un establecimiento que recurrentemente viola los horarios de acuerdo a la ley estatal, por eso es que, en prudencia, los inspectores regresaron más tarde, tocaron la puerta, nadie respondió y procedieron a imponer los sellos.

“"Si está cerrado el inmueble, no tenemos la facultad para abrir las puertas"”, explicó.

La alcaldesa afirmó que una vez en conocimiento de la presencia de dos empleados al interior del establecimiento, se retiraron los sellos para que pudieran salir.

No obstante, consideró que el verdadero problema de este caso es la actitud del dueño del local, ubicado en la calle Filósofos, la cual tildó de aberrante.

“"Es aberrante que dentro de ese procedimiento, ustedes también dieron cuenta, el dueño del establecimiento mandó quitar la puerta para que no le pusieran los sellos, lo más importante es que tenemos que ver cómo pueden retar así a la ley, a la autoridad"”, consideró.

Lamentó por igual que, al momento del operativo, durante la madrugada del sábado, Ocañas haya provocado a los músicos y asistentes para echar a los inspectores del lugar.

El caso dio pie a la Presidenta municipal para exigir al resto de los propietarios de bares y antros que observen las medidas de seguridad necesarias en sus negocios, al advertir que la mayoría carece de extintores o salidas de emergencia.

“"No es un juego, es simplemente la legalidad, hay que cumplir con la ley y es también que todos estos establecimientos observen el horario, las medidas en materia de protección civil, estamos muy al pendiente de eso, no puede ser que exista una irresponsabilidad por los propietarios, nos hemos encontrado puertas de salidas de emergencia bloqueadas completamente"”

LUIS GARCÍA