14 de agosto de 2013 / 10:52 p.m.

Rafael Márquez Lugo fue un gitano del futbol hasta su llegada a Verde Valle. Pumas, América, Tecos, Morelia, Atlante son de los equipos en los que participó el capitalino hasta consolidarse como un ídolo de los rojiblancos y para el dorsal 7 de las Chivas no es obra de la casualidad, sino mucho trabajo y constancia.

"Es con base en la entrega y el trabajo, de repente no es fácil esta posición del delantero, más como mexicano, es una posición bastante complicada, porque si no es Chivas, todos los demás equipos cuentan con extranjeros y ahora con naturalizados, se vuelve muy complicado como delantero mexicano poder tener una continuidad, poder consolidarte, ser un tipo de elite".

El delantero afirmó que en su carrera tuvo momentos buenos, malos, pero que nunca bajó los brazos, que siempre peleó hasta el final y por eso se encuentra en este punto de plena madurez.

"Me costó mucho, tuve altibajos, pero al final la madurez de ya tener mucho tiempo en esto, el trabajo diario, creo que la suerte es el estar bien preparado siempre para cuando llegue tu oportunidad, entonces no dejarme de preparar, no dejar de creer en mí por más que en algunos momentos tuviera bajones, sabía que en algún momento iba a venir la oportunidad. Vino con Atlante primero, me fue muy bien gracias a Dios, después con Morelia y ahora con Chivas".

Más que un título de goleo individual, Márquez Lugo anhela poder conseguir un campeonato con el Rebaño, sumar una estrella más y espera que la unión de vestidor los lleve a conseguir esta meta que tienen en alta estima.

"Siempre lo he dicho, este es un deporte de conjunto y el premio mayor es poder levantar una copa, lo dije hace un año a mi llegada que yo quería quedarme aquí y salir Campeón, ya con eso me podía retirar tranquilo, ojalá lo pueda conseguir, no me obsesiono tampoco, creo que es consecuencia de un trabajo diario y de un trabajo de conjunto, no depende nada más una persona".

Jesús Hernández Téllez