11 de agosto de 2013 / 02:01 p.m.

En la edición del centenario del Clásico Regiomontano, hubo mucho más de cien emociones, muchas más.

Una tormenta se desató aproximadamente a hora y media del arranque del partido, pero de igualmente las emociones llovieron en la cancha de El Volcán.

Esta vez sí hubo goles y ni el chubasco pudo detener la pasión que los regiomontanos sienten por su equipo.

Un hermoso mosaico amarillo y azul con la leyenda "cien batallas a tu lado" elaborado por los Libres y Lokos le dio la bienvenida a los dos equipos, que rompiendo con la tradición de los últimos derbis, ahora sí salieron en plan de ataque y lograron su objetivo. En el ambiente se respiraba un ambiente de fiesta, como siempre, ahora propulsada por la posibilidad de estar en la edición número 100 del Derbi.

Muy rápido comenzaron a irradiar las emociones en la tribuna, gracias al buen futbol desplegado en la cancha.

Con menos de 10 minutos, Tigres ya había puesto de pie a sus aficionados, en un par de ocasiones, pero al 11 el primer gran estruendo se escuchó en el Uni, con el primer gol de Alan Pulido en la noche.

"Puliiidooo, Puliiidooo", cantaba todo el estadio, rindiendo reconocimiento a su delantero que les daba ventaja y después anotó otro para que El Volcán hiciera erupción.