11 de septiembre de 2013 / 03:12 p.m.

Monterrey  • En medio del proceso de concesión al que Monterrey ha sometido el servicio de recolección de basura, organismos intermedios alertaron sobre dos puntos que la administración debe cuidar en aras de conseguir el mejor acuerdo para la ciudad.

Ángel Quintanilla, presidente de Vertebra, indicó que el precio final que se pagará por tonelada recolectada y la garantía de que el servicio se prestará en forma correcta son los rubros que el municipio debe cuidar más al momento de entregar la concesión.

“Lo que más nos importa a los ciudadanos es que haya calidad en el servicio, entonces que quien obtenga el contrato, se garantice que pueda ofrecer el servicio a la altura que requerimos.

“Y el segundo tema es el precio, recientemente vimos en una licitación en el municipio de Apodaca que se dieron precios diferentes a lo que se está pactando en el municipio de Monterrey, entonces nada más que se clarifique por qué razón se dan precios diferentes si estamos en un mismo municipio del área metropolitana”, refirió.

El organismo dio un voto de confianza inicial al proceso emprendido por la administración regiomontana, pese a los señalamientos que se han generado por el largo plazo de concesión y la existencia de cláusulas que descalifican a priori a los contendientes.

Quintanilla observó que de entrada suena bien el que se exija a las empresas concursantes no tener antecedentes de litigios en otros municipios, pero acotó que la comisión especial creada ex profeso debe analizar, en su momento, si alguna de las bases puede omitirse.

“Se me hace muy correcto que sea así, el plazo de 15 años tiene renovación, a lo que me refiero es que no se renueva a los 15 años, sino que se va a revisar antes, de tal suerte que si se está dando un mal servicio, tiene la oportunidad otra vez la administración, esta o la que sigue, de quitar a quien esté dando el servicio”, sostuvo.

A pesar de esta postura, el líder de Vertebra apuntó que en todo el camino debe prevalecer una extrema transparencia, a fin de evitar suspicacias por parte de los ciudadanos.

“Hasta donde veo, independientemente de las bases del concurso que pudieran a lo mejor estar excesivas o poco claras, lo que sí veo con claridad es que va a ser, no la administración, sino los regidores, quienes van a decidir.

“Habrá que hacer un exhorto a los regidores, a los miembros de esa comisión para que tomen en cuenta los aspectos que le interesan al ciudadano, independientemente de si tiene claridad o no, y que sí, sea transparente el proceso”, urgió.

Una vez que determinen al ganador del concurso, Quintanilla emplazó a los regidores a explicar los motivos que llevaron a tomar esa decisión.

 — LUIS GARCÍA