21 de febrero de 2013 / 01:18 p.m.

Monterrey • Un desafío más del crimen organizado se dio la tarde de este miércoles en la colonia Villa San Ángel, al norponiente de Monterrey, donde el resultado de un ataque a un negocio de compra de fierro y cartón dejó como saldo seis personas abatidas a balazos entre ellos un niño.

El ataque sucedió a las 13:45 horas en el negocio ubicado en la avenida Camino Real.

Los primeros reportes señalan que varios desconocidos, a bordo de una camioneta tipo Explorer verde, llegaron al establecimiento, se introdujeron y en segundos balearon a quienes se encontraban en el interior, cuatro integrantes de la familia del propietario y dos más que pudieran ser empleados.

De acuerdo a información proporcionada por un familiar del propietario quien omitió su nombre por razones de seguridad, las víctimas que él identificó son: Alfredo Flores, de 32 años de edad, dueño del negocio, su esposa Juana María Villegas, de 32 años, y los hijos de ambos, José Alfredo y Osiris Michel Flores de 15 y 8 años respectivamente. Las otras dos víctimas no fueron identificadas al menos hasta anoche, y hubo una persona más que resultó herida por las balas y que fue trasladada en ambulancia a un hospital de la localidad.

Al lugar, arribaron agentes de la Agencia Estatal de Investigaciones que se hicieron cargo del caso e iniciaron las indagatorias.

Extorsiones y amenazas los afectan

A pesar de enfrentar una reducción en la entrada económica de sus negocios, los comerciantes de compra y venta de chatarra tienen que lidiar con miembros de la delincuencia organizada que les exigen una cuota mensual, o de lo contrario los amenazan con matarlos a ellos y a sus familias.

Así mismo un grupo de estos comerciantes denuncio en fechas pasadas a MILENIO Monterrey las presiones que recibían de agentes estatales de investigaciones para cobrarles dinero con el argumento de que piezas automotrices o aparatos que adquirían como fierro viejo eran robadas.

En esa ocasión los chatarreros dijeron que los ministeriales les pedían de mil a 15 mil pesos por dejarlos trabajar y no molestarlos.

Pero las denuncias penales que interpusieron ante el Ministerio Público no tuvieron eco y el viernes 11 de enero del presente año, el dueño de un negocio de este giro de nombre Gregorio Zapata Sosa y una persona más fueron acribillados por un grupo de delincuentes en la colonia Fomerrey 24. Las razones les exigieron cuotas para no ser molestados por integrantes del crimen organizado.

Días después el responsable de este crimen fue detenido por la Agencia Estatal de Investigaciones.

REDACCIÓN