15 de enero de 2013 / 08:59 p.m.

Monterrey • Uno de los padres de familia que fueron víctimas del intento de extorsión en una guardería del municipio de Monterrey, aseguró que el hecho parecía ser un plan muy bien montado.

En entrevista para Milenio Radio Monterrey con Azucena Uresti, el señor Chávez, como se le llamará por su seguridad, indicó que le parecía extraño que los presuntos secuestradores sólo se comunicaron con tres padres de familia y las encargadas del lugar.

Asimismo que de dónde habían obtenido el nombre de su hija, de tan sólo dos años de edad, y por quien le pedían juntara en media hora alrededor de 150 mil pesos para devolvérsela.

Explicó que ayer, cuando se dieron los hechos, recibió constantes llamadas en aproximadamente una hora y en las cuales le aseguraban que su hija, así como los otros menores y las docentes, estaban secuestradas.

Tras escuchar el nombre de su hija, el señor Chávez colgó su celular y se dirigió hasta la guardería de la Sedesol que se ubica en el Barrio Antiguo en Monterrey.

En el transcurso intentó comunicarse en repetidas ocasiones a la estancia infantil, pero nadie contestó; asimismo los celulares de la directora y maestras, estaban apagados.

Toda esta situación le pareció demasiada extraña al padre de familia, pero más aún que al llegar a la guardería sólo estaban los otros dos padres de familia y la policía municipal.

Allí, el señor Chávez recibió otra llamada por parte de los presuntos secuestradores que lo presionaban para conseguir el dinero a cambio de su hija.

Refirió que al terminar la llamada, él se acercó a uno de los padres de familia que también estaban allí y le informó de lo que pasaba, inmediatamente recibió otra llamada donde le reclamaban el porqué estaba pasando información, lo que le hizo dudar del presunto secuestro.

"A mí todavía se me hizo más raro que cuando yo cuelgo la llamada para avisarle al otro papá lo que había pasado, el papá no se había alejado ni cinco metros y me volvieron a marcar y me dijeron que ¿por qué estaba pasando información?...Yo no quería pensar mal pero estaban todos los policías ahí, o sea alguien de ellos me vio que yo le estaba diciendo al otro padre de familia".

Después de esto y aún con miedo, el señor Chávez acompañado de su esposa se retiró del lugar para conseguir el dinero. En una de las llamadas le dijeron que el monto lo entregaría personalmente y entonces ellos le darían a su hija, de quien le aseguraron ya la habían separado de los demás menores.

Posteriormente volvió a la guardería y fue entonces que otra madre de familia le aseguró que había logrado comunicarse con la directora quien le informó que todos los menores estaban bien y que tras recibir las amenazas había decidido sacar a los menores para llevarlos hasta un lugar seguro.

Después de esto, el señor Chávez no volvió a recibir ninguna llamada y se dirigió rápidamente hasta un restaurante de la avenida Garza Sada donde estaba su hija, los otros menores y las encargadas de la guardería.

En las primeras investigaciones que realizó la Policía Ministerial, se percataron que las llamadas que recibió provenían de un penal de la ciudad de México.

"¿Cómo sacaron los teléfonos? Sólo sacaron de tres papás, de nadie más; no sé de dónde sacaron los nombres de los niños, se me hace muy raro que supieran los nombres de los niños, los nombres de los padres…", cuestionó.

Finalmente el afectado en este intento de extorsión aseguró que interpondrá la denuncia correspondiente para que se investigue a fondo y no vuelva a ocurrir un caso como este.

Ayer, padres de familia se vieron envueltos en una situación incómoda tras recibir una llamada telefónica donde les pedían rescate por sus hijos a quienes presuntamente se les había privado de la libertad al “sacarlos” de una guardería de la Sedesol, ubicada en Barrio Antiguo, en Monterrey.

REDACCIÓN