11 de agosto de 2013 / 02:16 p.m.

JESÚS CORONAHay momentos que se impregnan en la memoria y difícilmente se dejan escapar. Para el arquero de la selección olímpica, Jesús Corona, uno de esos instantes fue cuando recibió la medalla de oro de los Juegos de Londres 2012; es más, aún se le enchina la piel cuando relata los sucesos de aquel día.

La adrenalina estaba al máximo antes y después de arrancar el duelo. Chuy sabía que el Tricolor había llegado muy lejos en el certamen como para no conseguir lo que tanto deseaban, así que era momento de sacar la casta.

Y el carácter es precisamente lo que rescata el portero de ese equipo que rompió los límites que su entorno les ponía. "Fue importante la convicción que tenía el grupo, fue muy importante que estuviéramos convencidos, el equipo fue mejorando partido a partido y también la con?anza de otros se fue adquiriendo, tanto de la prensa como de la a?ción, pero en el seno del grupo siempre hubo sacri?cio", recuerda.

¿Sentías presión extra por ser de los de mayor experiencia? Era una responsabilidad, porque íbamos reforzando al equipo, pero al ?nal, las cosas se dieron de la mejor manera y fue un logro de todo el grupo, porque estábamos seguros que había calidad para conquistar la medalla, no lo dudamos y eso era lo que contaba.

¿Recuerdas constantemente ese momento? Todavía lo tenemos presente, ese tipo de instantes no se te pueden olvidar, pero fue un logro que ahí quedó para el recuerdo y ahora vamos a buscar nuevos objetivos por alcanzar. El futbol mexicano está para este tipo de cosas tan importantes. Jesús Corona, el capitán de aquel equipo, el primero en recibirla, guarda su medalla entre las joyas más preciadas, entre esos recuerdos que no se borran, y esos episodios que no se cansa de contar una y otra vez con una gran sonrisa en el rostro.

HIRAM MIER

Hace un año, Hiram Mier junto a otros 17 héroes, escribió con tinta de oro su nombre en la historia de futbol mexicano. Justo 365 días atrás, el defensa del Monterrey volteó al cielo para agradecer a Dios por un logro impensado, de esos que se guardan para toda la vida. Porque el Tri venció sus miedos y alcanzó la gloria.

¿Cuánto ha cambiado tu vida tras la medalla de oro? Fue algo que ha marcado mi carrera, fue un logro que soñaba y lo alcancé con la ayuda de mis compañeros y la gente que me apoyó.

En lo futbolístico también me ayudó a crecer, a aprender nuevas cosas y los rivales con los que me enfrenté tenían jugadores que están en equipos importantes y eso te ayuda.

¿Dónde guardas tu medalla? La tengo en un medallero en casa con lo que he ganado, tanto en selección como en club.

¿Qué es lo que más recuerdas de aquel día? Recuerdo el momento en que el árbitro pita el ?nal, volteo al cielo y doy gracias a Dios, que nos ayudó a alcanzar ese objetivo. Creo que cuando me subí al camión y por teléfono comencé a platicar con mi familia, fue cuando me cayó el veinte de lo que habíamos logrado.

¿Alguna anécdota de aquella fecha? De ese día me acuerdo que en el camión se sentía una motivación especial, esa ansiedad de que ya empezara el partido y me acuerdo que desde el calentamiento todos estábamos muy enchufados y con las ganas de vencer a ese gran equipo que era Brasil.

A nivel personal, ¿no sientes que con ese resultado te pusiste la vara muy en alto? Pienso que es uno de los logros más importantes en la carrera de un futbolista, pero es apenas uno de ellos, porque también está el Mundial. Aunque son pocos los futbolistas o deportistas que tienen una medalla olímpica y es motivo de orgullo.

¿Hay algo que no cambiarías además de la medalla de oro durante los Juegos? Las convivencias que tuvimos, que algunas se pueden contar y otras no (risas), pero, sin duda, quedan muchas experiencias para nunca olvidarlas.

RAÚL JIMÉNEZ

Al comienzo del proceso de Luis Fernando Tena al frente de la selección mexicana Sub 23, el nombre de Raúl Jiménez no ?guraba. Es más, mientras la mayoría de ese equipo ya había participado y conseguido la medalla de oro en los Juegos Panamericanos de Guadalajara 2011, el atacante del América apenas tenía sus primeros minutos en Primera División.

Sin embargo, las cualidades del delantero no pasaron desapercibidas para el Flaco Tena, quien lo convocó para el Torneo Esperanzas de Toulon, y fue ahí donde Raúl Alonso se ganó un lugar en los Juegos Olímpicos.

Hoy, a un año de distancia de haber conseguido la medalla de oro, el atacante no duda en se-ñalar que esa presea representa algo especial.

¿Es el logro más importante para el futbol mexicano? Sí, para mí es el mayor logro, porque nunca se habían ganado unos Juegos Olímpicos; era un torneo muy complicado, pero le dimos otra cara a lo que se venía dando, por lo que estoy muy contento de haberlo conseguido.

¿Qué recuerdas de esas semanas en Londres? Me emociono mucho, solo el recordarlo te da para estar muy alegre, el saber que estuviste entre esos jugadores que lo consiguieron, así que estoy contento de haberlo logrado.

¿Crees que esa medalla fue la punta de lanza en tu carrera futbolística? Fue muy importante ese año para mí, para seguir haciendo grandes cosas y fue, sin lugar a dudas, un año que marcó mi carrera.

Minelli Atayde, Jaime Garza y Eduardo Espinosa