21 de noviembre de 2013 / 02:25 a.m.

Monterrey.- Un día después de que diputados locales concretaran el golpe al canje de placas, el gobernador Rodrigo Medina guardó silencio, y entró al quite el jefe de la Oficina de la Gubernatura, Jorge Domene.

La autoridad contempla analizar los pormenores del dictamen, y en el plazo de 10 días hábiles que les concede la ley, determinaran si lo regresan con observaciones al Congreso.

En tanto, el Gobierno rechazó entrar en disputa mediática con los legisladores, pues aunque se cuestionó sobre el costo político que implicaría vetar la derogación del replaqueo, la respuesta fue que aguardarían para responder por la vía legal.

“No vamos a entrar en ese tema es una postura, es una decisión tomada por el Legislativo, nosotros la interpretaremos como más convenga a los planes y propósitos del Gobierno del Estado y en su momento daremos a conocer nuestra posición”, sostuvo Domene.

Para quienes si hubo respuesta fue para la IP, cuyos integrantes demandaron no vetar la medida en vista de los ahorros que el plan de austeridad ha dejado.

“Se han dado resultados, lo que se ha dicho también hasta el cansancio es que Nuevo León es un estado que demanda todos los años más recursos por su desarrollo propio, por más escuelas, por más seguridad y sería muy miope simplemente cancelar algo y estancarnos en el desarrollo del Gobierno del Estado”, comentó.

Sin establecer montos, Domene aseguró que la cancelación del canje de láminas impactará las finanzas del estado y los municipios.

“Hay una afectación generalizada ya lo decíamos ahorita, hay un dinero que es presupuesto para poder darle frente a todas las necesidades educativas, de inversión, de infraestructura, de seguridad, en fin, hay todo un renglón de cosas que el dinero que se tiene como ingreso propio al verse afectado, pues tendrá que afectar”, expresó el jefe de la Oficina de la Gubernartura.

El pasado martes, con una mayoría de 23 votos, las bancadas del PAN, PRD y PT echaron abajo el artículo transitorio de la Ley del Instituto de Control Vehicular que facultaba al estado para realizar el replaqueo cada 36 meses.

Esta cancelación por parte del Congreso local, objetada por diputados del PRI y Nueva Alianza, provocó que el humor negro emanara en los funcionarios del Gobierno del Estado, que aceptaron resignados el resultado en contra.

“Bueno, estaba más anunciada que una canción de Agustín Lara, verdad”, dijo Domene.

Pese a todo, el Gobierno de Nuevo León contempla dentro del presupuesto 2014 el cobro de 324 pesos para realizar el canje de placas entre los automovilistas, y en esos términos se envió la solicitud dentro de la Ley de Ingresos.

Luis García