20 de julio de 2013 / 03:23 p.m.

Monterrey.- • Con quemaduras en casi todo su cuerpo resultó un niño de un año de edad, al caerle encima un recipiente que contenía agua hirviendo, la tarde de hoy viernes en la colonia La Alianza.

Trascendió que la madre del pequeño había colocado una cubeta en el suelo, para calentar el líquido por medio de una resistencia sumergible, pero el niño la derribó accidentalmente con la puerta.

Estos hechos fueron reportados poco después de las 16:00 horas en la calle Colorines número 506, en el populoso sector del norponiente de la ciudad.

Como Iker Jaray Villalpando Corpus, de tan sólo un año, fue identificado el afectado, quien ingresó delicado al hospital 21 del Seguro Social.

En primera instancia y tras el incidente, Villalpando Corpus fue llevado por sus padres en un taxi al puesto de auxilio de la Cruz Verde de Monterrey en la colonia Plutarco Elías Calles.

Allí le brindaron los primeros auxilios y, después de estabilizarlo, lo trasladaron al nosocomio a bordo de la ambulancia número 52, a cargo de Florentino Martínez.

"Nosotros lo que hicimos fue llenarlo con agua: tomar unas sábanas desechables con agua para tratar de detener el proceso de la quemadura y también lo oxigenamos para tratar de evitar un poquito el dolor que le estaba causando", explicó el técnico en urgencias médicas.

De acuerdo con los reportes, el pequeño resultó con quemaduras de segundo grado en casi el 80 por ciento del cuerpo, principalmente en el pecho, la espalda, brazos, piernas y abdomen.

“No solamente en una quemadura se le pone una vez agua. El cuerpo la consume por la misma quemadura, entonces tenemos que estarle vertiendo más agua durante todo el trayecto al hospital indicado”, recalcó.

Las corporaciones de auxilio recomiendan tener cuidado con los materiales o sustancias que representen peligro para los menores.

Es necesario vigilar constantemente a los niños, principalmente en estas fechas en que los escolares disfrutan del período vacacional.

"Siempre (se debe) tener la precaución de que las agarraderas o asas de los recipientes estén siempre hacia dentro de la estufa. Muchas veces, por algún descuido, las dejan hacia fuera. El niño o el bebé saben que ahí hay comida y puede llegar hasta ella, con las consecuencias que estamos viendo ahora", puntualizó Martínez.

La noche del viernes se dio a conocer que las condiciones de salud de bebé eran estables, aunque tendría que ser necesario esperar la evolución de las primeras 24 horas.

AGUSTÍN MARTÍNEZ