13 de enero de 2013 / 06:45 p.m.

Monterrey.- Un sitio que engloba la tradición, el ambiente familiar y los recuerdos de varias generaciones de la sociedad regiomontana, es la forma como podría definirse el Mercado Juárez.

Reconocido como una referencia infalible y un icono tradicional del estado, este lugar alberga la mezcla de olores de comida, la herbolaria y el esoterismo, enmarcando entre sus paredes cientos de historias de nostalgia y modernidad.

Para Francisco Xavier Cantú Terán, administrador del lugar, desde su privatización hace 19 años, el mercado es un centro comercial popular con una gran tradición.

Fundado en 1909 y ubicado en el corazón de Monterrey entre la avenida Juárez y las calles Ruperto Martínez, Aramberri y Guerrero, este lugar representa el único mercado existente de su tipo en la ciudad.

El Mercado Juárez ha logrado captar la mirada de las millones de personas que lo han visitado, ya que cumple el objetivo de proveer a los consumidores de una variedad de productos y servicios que ofrece de acuerdo a sus espacios comerciales.

En sus pasillos se pueden encontrar una diversidad de cosas, entre las que destacan la comida tradicional, la herbolaria medicinal, el esoterismo y la venta de diversos artículos para el hogar, siendo los anteriores algunos de los servicios que más frecuenta la sociedad regiomontana dentro de este tradicional lugar.

Cantú Terán detalló que actualmente y luego de su remodelación total este recinto cuenta con 341 locales en sus instalaciones, mismos que son atendidos por familias completas y en ellos ofrecen productos de calidad y específicamente de proveedores nacionales.

En relación al número de locales, actualmente 208 se encuentran en el primer piso y 133 en el segundo piso, sin embargo, varios de estos se están desocupados pero en buenas condiciones debido al constante mantenimiento de las instalaciones.

"El mercado es autosuficiente en su administración", dijo, pues cuenta con ingreso comunes tales como el estacionamiento y la renta de un centro social ubicado en el tercer piso, además de cuotas de mantenimiento, pago de servicios básicos, como son energía eléctrica y agua, se logra mantener este lugar.

Actualmente, indicó, el Mercado Juárez se encuentra en remodelación debido a la instalación de una escalera eléctrica hacia el segundo piso, para con ello brindar un mejor servicio a la clientela regiomontana.

Mención aparte merecen las historias de cada uno de los comerciantes que han dado vida y han sido motor del movimiento continuo y sin descanso de este tradicional lugar, pero sobresalen las de dos mujeres que han trabajado en éste desde sus inicios, Doña Paulina y Doña Cuca.

Para Doña Paulina Martínez, comerciante de artículos para el hogar por más de 55 años, el mercado representa un segundo hogar, "no sé cómo sería una vida fuera del mercado".

Detalló que este recinto se ha convertido para ella y toda su familia en un negocio como también en un lugar de tradiciones, ya que sus hijos y nietos han trabajado con ella en los diferentes locales que posee.

Mientras que Doña María del Refugio, mejor conocida entre sus compañeros como Cuca, representa un orgullo el trabajar ahí.

Relató que fue la primera de este mercado en trabajar en su negocio de comida hace casi 70 año, pero recuerda fue difícil pues no había gas en el mismo y tuvo que trabajar sin luz.

No obstante, ahora esas historias quedan en el recuerdo y detalló que en la actualidad posee dos locales de comida corrida con precios muy económicos, mismos que oscilan entre los 40 y 50 pesos.

Y al igual que Doña Paulina, considera Mercado Juárez es un lugar con un ambiente familiar y lleno de tradiciones.

Es así como Mercado Juárez brinda a sus clientes y visitantes un abanico de posibilidades gastronómicas, artesanales, astrológicas y esotéricas en sus instalaciones, donde se mezcla el pasado, el presente y el futuro en una misma línea, la tradición.

NOTIMEX