29 de mayo de 2013 / 01:13 a.m.

Monterrey intentará que la revisión de los permisos y las multas a los oferentes se realicen a través de aparatos electrónicos y que las licencias posean nuevos candados para evitar falsificaciones.

Monterrey.- • Los nuevos controles en la Dirección de Comercio de Monterrey estarían listos para su aplicación en un mes y medio, estimó la alcaldesa Margarita Arellanes Cervantes, una vez que estos sean aprobados por el Cabildo regiomontano.

Este proyecto forma parte de las medidas anunciadas en meses anteriores por la autoridad municipal para dar un orden a la dependencia, que se ha visto inmersa en polémicas por actos de corrupción.

"Lo tiene que contener todas esas reformas que estamos y están trabajando los regidores en cuanto al reglamento de Comercio, el aplicar la tecnología y todo el reordenamiento, estamos hablando que también es cuestión de aproximadamente un mes o un mes y medio más, para que ya tengamos un proyecto que se pueda presentar ante el pleno del Ayuntamiento", explicó.

La intención del municipio es dotar de aparatos electrónicos a los inspectores para la revisión de los permisos y la expedición de multas a los oferentes que incumplan la normativa, con lo que se busca reducir al máximo el tema de los "moches".

También se han mencionado nuevos candados en las licencias de venta, que se prevé los conviertan en infalsificables.

"Ya esto sería una cuestión posterior, sería un proceso que se tendría que seguir para definir que empresa sería…claro, por supuesto (que se licitaría), inclusive también no descartamos que pueda ser la misma área de Informática la que preste este servicio, dependiendo ahora sí de cuales sean las condiciones de seguridad que se establecen", comentó.

Arellanes sostuvo que a pesar de ello, las micas nuevas no tendrán un costo adicional para los puesteros.

"Lo que pasa es que lo que se está buscando, y eso lo tendrán que definir los mismos regidores, es que sean aditamentos electrónicos, pero que estén en manos de los inspectores y que ellos puedan validar el permiso que traen ya los oferentes", precisó.

Estas acciones forman parte de un plan integral para la reestructuración del comercio informal, que pretende delimitar los espacios para ejercer la actividad y blindar otros a fin de garantizar que los oferentes no se instalaran en la zona.

Uno de ellos es el Barrio Antiguo, que formara parte del llamado "Monterrey Histórico", en el que se busca que convivan espacios culturales y de recreación sin la presencia de comerciantes informales.

LUIS GARCÍA