7 de abril de 2013 / 03:03 a.m.

Monterrey.- • Los motivos por los que la gente deja hasta el último día el pago de su tenencia y refrendo son múltiples: desidia, falta de recursos, falta de tiempo o, de plano, porque “así somos los mexicanos”.

El caso es que este sábado, cuando todos pensaban que era el último día para pagar, algunas personas llegaron desde las cuatro y media de la madrugada para hacer fila y pagar pronto.

Ellos salieron muy temprano de sus casas, aunque quienes llegaron a las seis o siete, duraron menos esperando y, al entrar, tardaron menos para pagar y salir.

Afortunadamente, el clima estaba bastante tolerable y, aunque fresco, no se requería de gruesas chamarras que hicieran más difícil la espera entre el frío.

Don Abundio fue el primero en llegar. A las cuatro y media de la madrugada ya estaba haciendo fila y, durante casi dos horas, fue el único que estuvo al pie de la puerta.

"Me vine temprano, para salir temprano, es que nomás vengo a hacer cambio de propietario".

Y sí, en un minuto, luego de que entró, salió sin problemas.

Para agilizar todo, los empleados del Instituto de Control Vehicular dividieron las filas. En una, los que iban a cambio de propietario, en otra, los de refrendo y tenencia. Esta era la más larga.

Y, en otras filas, los de otros trámites, como licencias.

Una mujer madura que, con su hijo adolescente, fue la segunda en llegar. "A las seis y media de la mañana, no había gente, solo este señor", comentó quien dejó para el último día el pago de sus impuestos vehiculares: "Es que falta tiempo", justificó.

Carlos, un joven que también llegó temprano, pero no tanto, dice que a él le faltó tiempo. ¿O dinero?, le preguntamos.

"Bueno, ambas cosas", respondió sonriente.

Había buen ambiente entre la gente que hacía fila. Casi todos argumentaban que la falta de tiempo, el trabajo, la escuela, les impidió acudir antes y aprovecharon este sábado que era descanso. Como si no hubiera habido muchos sábados desde enero.

Solo un joven aceptó que "es genético": "es que así somos los mexicanos, dejamos todo para el último".

Y todos ellos eran la muestra.

FRANCISCO ZÚÑIGA ESQUIVEL