4 de octubre de 2013 / 02:03 a.m.

Julio Dely Valdés, quien como jugador sufrió goleadas que propinó México a Panamá en su feudo en pasadas eliminatorias mundialistas, considera que pronto podría escribirse una historia diferente.

Siempre y cuando, no suceda nada extra futbolístico, afirma el técnico panameño.

Esa fue la impresión que plasmó Dely en una reunión de prensa, horas antes de partir el jueves con la selección hacia Florida, Estados Unidos, en donde cumplirá la etapa final de preparación para el choque de ida del 11 de octubre contra México por las eliminatorias de la CONCACAF rumbo al Mundial de Brasil 2014.

Dely mencionó los avances que ha tenido Panamá en los últimos tiempos. En la pasada Copa de Oro, los panameños infringieron por primera vez dos reveses a los mexicanos en un torneo oficial.

Ello hace pensar al timonel que la visita la próxima semana al Estadio Azteca podría resultar en un partido más balanceado.

"Pienso y creo que va a ir por esa misma línea", afirmó. "Un partido muy igualado, si no pasa nada absolutamente raro".

"Si el partido es normal, creo que el resultado final va a ser muy parejo", enfatizó.

Aludió aparentemente a temores surgidos en Panamá de que el arbitraje pueda inclinar la balanza o a posibles sobornos a jugadores.

Panamá, que nunca se ha clasificado a una Copa del Mundo, está más cerca que nunca de hacer realidad el sueño. Cuando restan dos fechas del hexagonal final, el equipo centroamericano está empatado en puntos con México (8), aunque su mejor diferencia de goles lo tiene en el cuarto lugar del repechaje.

Estados Unidos (16) y Costa Rica (15) ya se clasificaron, mientras que Honduras (11) está más cerca de la tercera plaza directa.

Panamá fue goleada por México 7-1 en el Azteca en las eliminatorias al Mundial de Corea-Japón 2002, y 5-0 en el mismo escenario en el proceso hacia Alemania 2006.

La diferencia de la actual coyuntura es que en esas visitas Panamá estaba fuera de combate y México no tenía los sobresaltos que vive ahora.

Dely también busca quitarle cualquier presión o distracción al equipo los días previos al choque.

Explicó que el viaje a Florida va en esa dirección, además de que allá harán una preparación especial para afrontar la altura de México.

El entrenador plantea que si bien Panamá no puede darse el lujo de recibir goleadas como el pasado, su destino se lo jugará en la última fecha cuando reciba a la selección estadounidense el 15 de octubre.

"Nosotros no nos vamos a clasificar, ni nos vamos a eliminar el 11; eso lo tenemos que tener muy claro", planteó. "El 15 es que se va a jugar la clasificación".

Dely viajó con un primer grupo de jugadores del torneo local, a los que se sumarán en Estados Unidos los que militan en clubes extranjeros, cuyos nombres no han sido anunciados.

Ap