21 de febrero de 2014 / 06:36 p.m.

Celaya. — Sayonara, Japón. México está en vías de desplazar al gigante automovilístico asiático como el segundo mayor exportador de vehículos hacia Estados Unidos para finales de año.

Honda inauguró el viernes una planta que tuvo un costo de 800 millones de dólares en el estado de Guanajuato, que producirá 200 mil vehículos modelo Fit tipo hatchback al año.

Con esta cantidad México elevará a 1.7 millones los vehículos que exporte en 2014 a Estados Unidos, casi 200 mil más que Japón, según la firma consultora IHS Automotive.

Con otra gran planta que entrará en actividad la semana entrante, México desbancará en este sector a Canadá a finales de 2015, según las previsiones.

"Es una apuesta segura", dijo Eduardo Solís, presidente de la Asociación Mexicana de la Industria Automotriz. "México hoy es uno de los jugadores mundiales más importantes en fabricación de automóviles", agregó.

Para empresarios y funcionarios locales, este crecimiento es prueba del éxito del Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN), cuyos promotores dijeron que apuntalaría el crecimiento de México y crearía empleos que ayudarían a frenar el flujo de migrantes hacia Estados Unidos.

El presidente Enrique Peña Nieto, el secretario de Economía y directivos de Honda asistieron a la inauguración de la planta de Honda en Celaya.

Los críticos opinan que lo que más interesa a las fábricas extranjeras son los bajos salarios que se pagan en México, lo que vuelve la manufactura aquí más barata que en lugares como China y han contribuido a mantener la tasa de pobreza en México entre 40% y 50% de la población pese a la aprobación del tratado comercial.

Según expertos, México, con sus salarios relativamente bajos, cercanía con Estados Unidos y convenios de libre comercio con más de 36 nacionales, se convirtió en uno de los lugares favoritos para invertir de los fabricantes automovilísticos internacionales desde la recesión global de 2008.

A pesar de este surgimiento automovilístico de México, la vasta mayoría de automóviles y camiones fabricados en América del Norte todavía se producen en Estados Unidos para el consumo interno o para exportación a otras naciones.

Muchos de los vehículos construidos en México son armados con partes fabricadas en Estados Unidos y Canadá y cruzan las fronteras de los tres países sin aranceles en conformidad con el TLCAN.

Diversos sectores en México han expresado preocupación de que el impulso a la producción de vehículos en el país venga acompañada de condiciones laborales injustas para los alrededor de 580 mil trabajadores de esta industria. El número de trabajadores de este sector se incrementó en 100 mil desde 2008 en México.

Los obreros automovilísticos tienen un sueldo diario equivalente a 16 dólares, una quinta parte de lo que ganan sus colegas en estados Unidos.

Más de la mitad de todos los trabajadores mexicanos ganan menos de 15 dólares al día, según el instituto de estadísticas del país.

Las plantas automovilísticas en México funcionan con sindicatos pro-empresariales en tanto que muchos obreros han luchado infructuosamente para formar sindicatos independientes con los que puedan negociar aumentos salariales y aspirar a mejores jubilaciones, como el sindicato United Automobile Workers, que representa a la fuerza laboral en las fábricas de compañías automovilísticas estadounidenses instaladas en Estados Unidos.

Solís, el presidente de la asociación automotriz, reconoce que los sueldos son bajos en comparación con Estados Unidos y Canadá, pero informó que la expansión está creando una nueva generación de jóvenes ingenieros y financiando la investigación automotriz en México.

Gran parte de la nueva producción es de empresas japonesas atraídas por la capacidad para trasladar partes hacia México sin aranceles. Los gobiernos locales compiten para atraer nuevas plantas ofreciendo extensiones fiscales, capacitación laboral y mejores carreteras que conecten las armadoras con los puertos fronterizos mexicanos y estadounidenses.

A sólo 40 kilómetros de la nueva planta de Honda, Mazda se dispone a inaugurar la próxima semana una planta para producir 230 mil vehículos. Se espera que Nissan produzca 175 mil unidades anualmente en la fábrica que abrió el año pasado en el estado vecino de Aguascalientes. Audi estará produciendo modelos de lujo en una planta en el estado de Puebla que abrirá en 2016.

AP