5 de agosto de 2013 / 04:07 p.m.

El internacional paraguayo Óscar 'Tacuara' Cardozo afirmó que su cabeza "está lejos" del Benfica después de los desencuentros con el club y mientras su traspaso sigue sin resolverse tras varias semanas de negociaciones.

El delantero agradeció a sus seguidores el apoyo que expresaron con cánticos y pancartas en el último partido de pretemporada del Benfica frente al Sao Paulo.

"Agradezco mucho a los aficionados por estar siempre conmigo, pero después de todo lo que ocurrió ya va a ser muy difícil encontrar la motivación para continuar. Mi cabeza está lejos del Benfica", afirmó al diario portugués "À Bola".

El 'Tacuara' fue apartado este verano de los entrenamientos y excluido de la convocatoria de partidos en la pretemporada por un proceso disciplinario abierto.

El jugador, conocido por su fuerte temperamento, empujó al entrenador del Benfica, Jorge Jesús, al final de la derrota del equipo en la Copa de Portugal.

Aunque el jugador pidió disculpas por su comportamiento, su salida del club está desde entonces sobre la mesa de negociaciones de la dirección del Benfica.

El Fenerbahçe turco mostró su interés por el jugador y aunque las conversaciones avanzaron, los medios portugueses aseguran que la transferencia se ha atascado por las exigencias económicas del Benfica, que pide 15 millones de euros y prontas garantías de pago.

Según los medios portugueses, otros clubes de la Liga rusa como el Spartak de Moscú y el Zenit, también estudian las condiciones de la oferta, aunque aún no se ha hecho público ningún avance.

El propio jugador manifestó el pasado 24 de julio que desconocía su futuro y reclamaba volver a los entrenamientos si su traspaso no prosperaba.

Cardozo es el máximo anotador extranjero en la historia de la entidad, con más de 150 dianas, y renovó el pasado enero con el club, con el que está vinculado hasta 2016 por una cláusula de 60 millones de euros, una de las más altas de la plantilla.

Llegó a Lisboa en el verano de 2007 procedente del Newell's Old Boys argentino a cambio de unos 12 millones de euros, un traspaso que batió récords en ese momento.

Durante sus cinco temporadas, el espigado delantero (1,93 metros) ha sido dos veces máximo artillero de la Liga portuguesa (2010 y 2012) y ha sobresalido por su oportunismo para materializar goles y su ágil pie izquierdo.

EFE