28 de mayo de 2013 / 11:55 a.m.

Ciudad de México • María Lourdes es madre de Leslie Aidé Robles Pulido, la mujer de 23 años que se quitó la vida al lanzarse a las vías del Metro Puebla con su bebé de cuatro meses en brazos.

El pasado 16 de mayo, María Lourdes observaba la televisión cuando vio el cadáver de su hija debajo de un tren de la Línea 9 del Sistema de Transporte Colectivo Metro.

“"Mi hijo me gritó: `¡mamá, una mujer se aventó ayer en el Metro con su bebé en brazos!`, automáticamente puse atención a la imagen y me di cuenta que era mi hija la que estaba ahí"”, recordó la señora Pulido.

Segundos después, María se percató que tres paramédicos de la Cruz Roja cargaban a su nieta. Inmediatamente le gritó a su marido: “Es ella, es la bebé, es nuestra nieta Fernando”.

“La imagen nos impactó demasiado y corrimos directamente al Servicio Médico Forense donde nos confirmaron que nuestra hija Leslie estaba ahí y que se trataba de la mujer que se había suicidado en el Metro”, comentó.

Mientras la familia Pulido se encontraba en las instalaciones del Instituto de Ciencias Forenses del Distrito Federal, la bebé era atendida por traumatismo craneoencefálico en el Hospital Pediátrico de Legaría.

“"La abuelita de la niña siempre estuvo al pendiente de la bebé y la Procuraduría General de Justicia del Distrito Federal también le dio seguimiento a la salud de la menor", confirmó Margarita Maguey Neira, fiscal para la atención de Niños, Niñas y Adolescentes.

La menor sobrevivió y el jueves pasado la procuraduría capitalina le entregó al bebé a María Lourdes, quien inmediatamente se dirigió al Registro Civil para tramitar el acta de nacimiento de la niña a la que nombró Dulce Lucero.

“"Antes de darle a la niña, la PGJDF comprobó científicamente que ella era la abuela de la menor y con exámenes de ADN corroboraron su parentesco con la occisa y la menor"”, aseguró la fiscal Margarita Maguey.

MILENIO visitó la casa donde vive Dulce Lucero, la menor que algunos medios de comunicación llamaron el “bebé milagro"” del Metro. “"Algunos le llaman Milagros, pero decidimos nombrarla Dulce Lucero porque creemos que es un rayito de luz que entró a las tinieblas que estamos viviendo tras la muerte de nuestra hija.

“"En verdad es una época muy obscura para nosotros y ella, en cambio, es un lucero que nos está alumbrando"”, dijo María Lourdes.

La familia Pulido le pide a la sociedad que no juzguen a su hija, quien padeció esquizofrenia desde los 17 años.

Afirmaron que Leslie sufrió mucho antes de suicidarse, ya que su pareja la golpeó durante muchos años.

“"Cada que venía a visitarnos estaba golpeada, pero las agresiones aumentaron cuando ella tenía tres meses de embarazo, su pareja le pegaba muy fuerte y la encerraba en su cuarto con candados"”, recordó María, quien lloró al describir los últimos días de su hija.

“"Tuvimos que rescatarla, la trasladamos a nuestra casa y cuando nació la bebé le dijimos que su niña se debería llamar Milagros, porque era un milagro que ella naciera después de tantos golpes y maltratos"”, comentó.

No era la primera vez que Leslie intentó suicidarse. Hace tres años, también en la estación del Metro Puebla, trató de aventarse a las vías.“Yo iba con ella cuando entró en crisis e intentó lanzarse al tren, ese día logré detenerla y algunos elementos de seguridad del Metro me ayudaron a subirla a un taxi para llevarla al centro psiquiátrico Fray Bernardino, donde la internábamos cuando se ponía mal”, describió.

La procuraduría capitalina confirmó que la señora María Lourdes cumplió con todos los requisitos para quedarse con Dulce Lucero, quien desde el jueves vive con sus abuelos en ciudad Nezahualcóyotl, Estado de México.

“"La bebé es muy inquieta, nosotros creíamos que la niña iba a estar retraída por todo lo que pasó, pero afortunadamente está muy despierta, sonríe mucho y no le gusta estar todo el tiempo acostada"”, comentaron los abuelitos de la pequeña.

La señora María Lourdes Pulido es vendedora ambulante en el Metro y está preocupada por las medicinas que le tiene que dar a Dulce Lucero, ya que son muy caras y sus ingresos no son suficientes para comprarlas.

“"Los doctores nos dijeron que la niña podría presentar secuelas por el golpe que recibió y nos indicaron que las medicinas son para reducir los riesgos, el problema es que nosotros vivimos al día con el dinero contado y la verdad los medicamentos son muy caros"”, comentaron.

“"Lo único que le pedimos al señor Joel Ortega, director del Metro, es que nos facilite uno de los tantos locales vacíos que hay en el sistema. Se lo pedimos de todo corazón para no salir a vender con la niña y andar corriendo con ella”, pidió María.

“"Nosotros los vendedores ambulantes corremos cuando vemos a los policías y no queremos exponer a la bebé, ahora ella es lo más importante para nosotros"”, concluyeron los abuelos

MARCO ANTONIO CORONEL