4 de febrero de 2013 / 01:34 p.m.

Monterrey.- La alcaldesa de Monterrey, Margarita Arellanes Cervantes, celebró que los regidores del PRI hayan declinado en la idea de obtener un bono de gestoría y minimizó el documento donde los ediles la acusan de oportunismo político.

Arellanes Cervantes aseguró que su gobierno se mantendrá con el nivel de austeridad, pese a que en el documento los regidores la acusaron de haber adquirido dos unidades blindadas para ella y su familia.

“"Qué bueno (que los regidores hayan declinado), yo siempre he reiterado en mi caso, la administración con un proceso de austeridad y he reiterado que no voy a aumentar mi salario"”, comentó.

La alcaldesa regiomontana expresó que las unidades que se han requerido son para la Secretaría de Seguridad Pública, encabezada por el contralmirante, Augusto Cruz Morales, así como otra para el área de Inspección y Vigilancia, mejor conocida como Dirección de Alcoholes, cuyo director es el capitán de la Marina, Florentino Rodríguez, y dijo desconocer el total de los vehículos blindados con las que cuenta la administración.

"“Es necesario por el servicio, porque no había, no tenían, por las funciones que designan tanto en seguridad como en Alcoholes y por eso la adquisición. Son necesarios por las necesidades del servicio porque el secretario de Seguridad no tenía vehículos con estas características, y estamos haciendo el trabajo combatiendo frontalmente la inseguridad”", argumentó.

La edil mantuvo que los regidores de su administración rechazarán hacer alguna gestión para un bono de gestoría.

Mediante una carta, los regidores del tricolor Eugenio Montiel Amoroso, Carlota Vargas Garza, Arturo Pezina Cruz y Gilberto Celestino Ledezma, desglosaron los puntos con apartados que llevan títulos de refranes y dichos populares.

El documento acusa que hay oportunismo político e incongruencia por parte de los dirigentes del partido de la alcaldesa, es decir del PAN, donde aseguran que debe de haber austeridad y la contratación de un despacho para negociar la reestructura de la deuda municipal.

MARILÚ OVIEDO