6 de diciembre de 2013 / 02:38 a.m.

Nelson Mandela es un símbolo de perdón que inspiró a otros a "alcanzar lo que parecía imposible", dijo el jueves la leyenda del boxeo Mohamed Alí al rendir homenaje al expresidente sudafricano y unirse al duelo por la muerte del líder de la lucha contra el régimen segregacionista del apartheid.

Los dos iconos, que compartían sus antecedentes como boxeadores, se encontraron en dos ocasiones: una vez en Sudáfrica y una vez en Norteamérica, dijo una portavoz del Centro Alí en Louisville, la ciudad natal del ex campeón de boxeo.

"Lo que voy a recordar más sobre el señor Mandela es que era un hombre cuyo corazón, alma y espíritu no podían ser contenidos o limitados por las injusticias raciales y económicas, los barrotes de metal o el peso del odio y la venganza", dijo Alí en su declaración publicada por el Centro Alí. "El nos enseñó el perdón a gran escala".

Mandela emergió de 27 años de prisión para negociar el fin del gobierno de la minoría blanca en Sudáfrica. Después se convirtió en el primer presidente negro del país.

"El inspiró a otros a alcanzar lo que parecía imposible y los movió a romper las barreras que los mantenían como rehenes mental, física, social y económicamente", dijo Alí. "El nos hizo darnos cuenta que somos guardianes de nuestros hermanos, y que nuestros hermanos vienen de todos los colores".

Entre los objetos expuestos en el Centro Alí está una foto del boxeador y Mandela con sus puños apretados como si se aprestaran a boxear.

Esa foto fue tomada durante la visita de Alí a Sudáfrica, dijo Ronald DiNicola, el abogado de larga data de Alí que lo acompañó durante el viaje.

"Mandela era un ex boxeador, así que había un alma gemela allí", dijo DiNicola por teléfono la noche del jueves. "Siempre estaba esa conexión".

Ap