25 de agosto de 2013 / 08:41 p.m.

En Las Vegas, donde el sol es abrasador en los meses de verano, Mónica Puig afina su tenis junto a Steffi Graf.

Practicar y recibir consejos de Graf es un preciado privilegio para alguien que da sus primeros pasos en el circuito femenino.

Ese alguien es Puig, una puertorriqueña de 19 años que ha realizado una brillante transición de la etapa juvenil a la profesional, ubicándose entre las primeras 50 mejores del mundo.

"Los consejos de Steffi me han servido para acostumbrarme a cosas que probablemente yo no sé todavía del tour", dijo Puig en una entrevista con The Associated Press. "Me da consejos como manejar cierta presión, cómo manejar situaciones".

"Cuando las nuevas generaciones entran al tour, siempre está esa presión de querer ganar, de defender puntos. Son cosas normales que pasamos todos los días. Sólo me dice que trate de disfrutar el juego, el día a día, el proceso, el trabajo. Si disfrutas eso, los resultados van a venir".

Por supuesto, que entrenarse junto a Graf impacta. Después de todo, la alemana de 44 años es una campeona de 22 torneos de Grand Slam.

"He podido practicar con ella dos veces. En la primera estaba súper nerviosa, no sabía cómo manejar eso. En la segunda yo estaba más acostumbrada", dijo Puig. "Juega bien rápido, ella entra a la cancha y te quita el tiempo. Si estuviese aun jugando, sería una Top 10 seguro".

Puig se alista para el Abierto de Estados Unidos, en el que debuta el lunes frente a la rusa Alisa Kleybanova.

Será su tercera incursión en el cuadro principal en las grandes citas este año.

Se destacó en las primeras dos. En el Abierto de Francia alcanzó la tercera ronda tras sorprender a la rusa Nadia Petrova, una ex número tres del mundo. Llegó hasta octavos de final en Wimbledon, en cuya primera ronda eliminó a la italiana Sara Errani, la quinta preclasificada.

Con un equipo completo a su alrededor, lo tiene todo para abrirse a paso en el circuito.

Alain de Vos ha sido su entrenador desde que era una juvenil. En Las Vegas, como parte del programa de desarrollo de su patrocinador Adidas y en complemento a las tareas de su entrenador Alain de Vos, Puig ha recibido la guía de Darren Cahill y el preparador físico Gil Reyes, éste último el gurú de Andre Agassi. Ahora es representada por la agencia IMG.

"Es lo que me dicen, que tengo todo lo que necesito para sobresalir", dijo Puig. "Eso es lo que necesitaba, lo tengo ahora y lo aprecio mucho".

Sostiene que la victoria ante Errani en Wimbledon marcó un punto de inflexión en su carrera, el momento en el que se convenció que puede jugarle a cualquiera.

"Todo me salió bien, fue el partido de mi vida. Me dio a entender que puedo competir contra las mejores cinco del mundo", indicó. "Solo falta un tiempito, me falta ganar más partidos, más experiencia, y voy a estar ahí".

También disfruta el grado de atención que sus actuaciones han recibido en Puerto Rico, y anticipa que muchos boricuas vendrán a verla jugar en Flushing Meadows.

"Les encanta el deporte en Puerto Rico y ellos quieren ver a sus atletas sobresalir", señaló.

Puig no esconde su ambición de poder cerrar el año entre las primeras 20.

"Siempre quiero ponerme metas altas... porque me motiva para salir de la cama y trabajar bien fuerte. Si me pongo como meta quedarme donde estoy, no hay ese fuego. Mi meta principal es llegar a ser número uno y ganar varios Grand Slams. Es lo que quiero en el futuro".

AP