15 de marzo de 2013 / 03:37 a.m.

Monterrey.- • El ayuntamiento de Monterrey aprobó solicitar un préstamo de mil 406 millones de pesos con BBVA Bancomer, lo que le permitirá reestructurar en mejores condiciones el casi total de su pasivo. Sin embargo dejó fuera los 730 millones de pesos que contrató la administración de Ricardo Canavati con Banobras, porque le costaría 146 millones de pesos reestructurarlos.Con esto el municipio pagará a la institución bancaria en un plazo de 20 años, con una tasa de TIIE +1.3 por ciento."Tenemos la obligación de ser responsables y financieramente viables, puesto que el instrumento de trabajo de todos los gobiernos municipales son las finanzas públicas", dijo la alcaldesa Margarita Arellanes al Cabildo, a tiempo de asegurar que, con estos movimientos financieros, se busca un manejo adecuado para los ciudadanos: "siempre se planteó que la reestructura no tuviera ningún costo para el municipio", acotó.Durante la sesión de Cabildo de este jueves se aprobó por mayoría el movimiento financiero, aunque con la abstención de los cuatro regidores del PRI que cuestionaron la medida.

De hecho, levantaron una polémica al cuestionar la reestructura, que motivó las críticas de la alcaldesa Margarita Arellanes Cervantes al crédito adquirido por la última administración priista, que presidió Ricardo Canavati y en la cual también fue regidora la actual edil Carlota Vargas, que fijó la deuda a 20 años con una tasa de interés fija del 10.78 por ciento. Reestructurarla implica una penalización de 146 millones de pesos.

"Ni el broker ni el papa, con todo respeto, podían con ese crédito leonino, que aún estamos pagando; nunca se había visto que un contrato se hiciera o se pusiera a tasa fija a perpetuidad, como este 10.78 por ciento. Es increíble que actúen así y que tengamos que resolver este problema por una irresponsabilidad del pasado ", refirió Margarita Arellanes.

El plan parcial de reestructura aprobado finalmente por el Cabildo fue negociado por el personal del Municipio, luego de que prescindió de un intermediario que iba a trabajar en el refinanciamiento a cambio de una comisión.

FRANCISCO ZUÑIGA ESQUIVEL