7 de marzo de 2013 / 02:44 p.m.

Monterrey • Moody’s de México informó este miércoles que modificó la calificación crediticia del municipio de Monterrey, de perspectiva estable a negativa. El cambio a la baja se da luego de que la correduría hiciera lo mismo la semana pasada con la calificación crediticia del Estado de Nuevo León.

El viernes pasado la agencia Moody’s rebajó las calificaciones del estado de Nuevo León de ‘A1.mx’ a ‘A2.mx’ en escala nacional; y de ‘Ba1’ a ‘Ba2’ en escala global en moneda local.

El cambio se dio al persistente registro de déficits financieros y elevados niveles de deuda.

“La perspectiva permanece negativa”, dijo la calificadora en un comunicado enviado el viernes 1 de marzo a la Bolsa Mexicana de Valores (BMV).

Este miércoles Moody’s, como un efecto a esa rebaja en la calificación del Estado de Nuevo León, revisó la calificación crediticia ahora de la capital del estado (Monterrey) y al mismo tiempo, advirtió de que el Estado de Nuevo León pudiera tomar acción para prevenir un incumplimiento en el caso extremo en que la ciudad enfrentara una situación aguda de falta de liquidez.

Lo anterior frente al debilitamiento del perfil crediticio del estado, el potencial de que la entidad provea apoyo se reduce y esto por ende, se refleja en las calificaciones de Monterrey.

En el comunicado, Moody’s señala que las calificaciones de Monterrey también reflejan elevados niveles de endeudamiento y ajustados balances operativos brutos. De acuerdo con los resultados preliminares de 2012, la deuda directa e indirecta neta representó 67.3 por ciento de los ingresos operativos. Se estima que los balances operativos brutos sean equivalentes a 0.6 por ciento de los ingresos operativos y que el superávit financiero represente alrededor de 2.4 por ciento de los ingresos totales.

El perfil crediticio de Monterrey se caracteriza por una fuerte economía local y altos niveles de ingresos propios que representan un elevado 48% de los ingresos operativos.

Los analistas de Moody’s mencionan que aunque actualmente no se espera presión al alza en las calificaciones, éstas podrían estabilizarse si Monterrey registrara una mejora sostenida de sus márgenes operativos, que a su vez ocasione una reducción de los niveles de deuda.

Asimismo, precisan que la estabilización de las calificaciones del Estado de Nuevo León podría ocasionar que la perspectiva de las calificaciones de emisor de Monterrey regrese a estable.

ESTHER HERRERA