15 de julio de 2013 / 08:39 p.m.

Cuernavaca • La Procuraduría General de Justicia de Morelos (PGJ) tiene proyectado enviar a Édgar Jiménez Lugo, conocido como “El Ponchis”, a Estados Unidos una vez que concluya su confinamiento de tres años en el centro de reclusión para menores, conocido como CEMPLA.

De acuerdo con información recopilada con fiscales de delitos cometidos por adolescentes y ex integrantes de esa área, la peligrosidad del joven, la inviable readaptación que hubiera logrado y el riesgo que representa para ciertas autoridades que esté en libertad, mantiene vivo el proyecto de enviarlo a Estados Unidos y aprovechar su condición de ser norteamericano por nacimiento.

Mientras las autoridades del Tribunal Unitario de Justicia para Adolescentes esperan la resolución de Estados Unidos sobre la solicitud del menor para irse a ese país continuar con su reclusión y salir de ella al término de este año, la PGJ tiene proyectado desde hace tres años no permitir que el ahora joven se reintegre a la sociedad local por el riesgo que representa, toda vez que en el Centro de Medidas Privativas de la Libertad para Adolescentes (CEMPLA) mantuvo, incluso, sus conductas anómalas, según información de observadores en derechos humanos.

Édgar Jiménez Lugo, en la actualidad con casi 17 años de edad, fue detenido el 2 diciembre de 2010 por el Ejército cuando se disponía a huir a la ciudad de Tijuana, para luego introducirse a vecino estado del norte. El adolescente iba acompañado de sus dos hermanas y en sus pertenencias portaba una pistola de grueso calibre y droga.

Los militares lo interceptaron en el aeropuerto “Mariano Matamoros” de Xochitepec, cuando estaba a punto de abordar su avión. Cerca de las cinco de la mañana de ese dos de diciembre, la Secretaría de la Defensa Nacional lo entregó a la Procuraduría General de la República (PGR) por delitos contra la salud, sin embargo, se le perseguía por otros delitos cometidos al amparo del cartel del Pacífico Sur (CPS), encabezado por José de Jesús Radilla “El Negro”, quien era su protector, según las propias autoridades militares.

“El Ponchis”, fue responsabilizado en Morelos por su participación, en al menos, tres secuestros. En uno de ellos, una de sus víctimas lo señaló directamente, no obstante el adolescente logró notoriedad por su vinculación al CPS –organización criminal muy sanguinaria—donde participó directamente en el homicidio de cuatro jóvenes cuyos cuerpos fueron colgados de un puente por los miembros de este grupo. Por esas acciones, alcanzó el nombre del “Niño Sicario”.

Entre algunos de los miembros de la PGJ, existe el temor de que “El Ponchis”, intente cobrar venganza cuando adquiera su libertad, sobre todo, porque varios miembros del CPS, adolescentes entonces, también adquirirán su libertad. Según datos de la PGJ de 2010, al interior del CEMPLA había doce jóvenes que adquirirán su libertad este año, mientras que otros ya lo hicieron al haber sido responsabilizados de conductas menos graves.

La ley en Morelos observa que los menores infractores sólo pueden alcanzar como pena máxima tres años de confinamiento, plazo que está a punto de concluir en diciembre próximo.

David Monroy