13 de febrero de 2013 / 03:51 a.m.

Guerrero • El director de Seguridad Pública de Tixtla, Rubén Reyes Reyes sostuvo que el movimiento de autodefensa en Tixtla casi está diluido, aunque reconoció que la resistencia prevalece en Acatempa, donde el comisario pretende por la fuerza incorporar a los habitantes al esquema de la Coordinadora Regional de Autoridades Comunitarias (CRAC).

El jefe de la policía preventiva reconoció que el fin de semana se registró un ligero jaloneo entre los comunitarios de Acatempa y los elementos a su cargo.

“Los de Acatempa iban al Durazno para asesorar al comisario y convencerlo de que se incorpore a la CRAC, nosotros los detuvimos y marcamos a la Secretaría de Defensa Nacional y Policía del Estado para mantenerlos informados, sin embargo no llegaron y por eso les permitimos el paso a los comunitarios”.

En consecuencia, dijo que los de Acatempa respaldaron a los del Durazno y colocaron un reten en la entrada principal.

“Yo hablé con el comisario y le reproché que estuviera encapuchado, a lo que él me respondió que quería pertenecer a la CRAC y nosotros nos retiramos”, indicó.

El lunes ya no estaban en el Durazno los de Acatempa, aunque permanecían 20 hombres con arma de fuego y 40 tenían machetes en las manos.

El funcionario dijo que en Atliaca, localidad que se declaró en autodefensa el 21 de enero ya dejó las armas y permitió que sea la preventiva municipal la que realice la vigilancia.

“Estamos completamente solos y sí consideramos que nos apoyen los ciudadanos pero solo como vecinos vigilantes, para lo que ya se están organizando”, indicó.

Pero en el caso de Acatempa manifestó que la ciudadanía está muy molesta, porque el comisario no deja que las personas se reúnan en grupos de más de tres personas y la mayoría no está de acuerdo en sus prácticas.

“El comisario de nombre Pastor Coctecón Plateado no los deja hacer nada; ese señor anda con una pistola 38 súper ilegalmente fajada en la cintura, así sale en los periódicos y como policías preventivos no se lo vamos a permitir, que se ande paseando como si nada por todos lados”, destacó.

Coctecón Plateado, de acuerdo a Rubén Reyes no tiene el nombramiento oficial como comisario a partir de que no ha ido al ayuntamiento a recogerlo, lo que le ha generado varios cuestionamientos de los pobladores.

Pese a eso, manifestó que salvo el caso de Acatempa, la situación en Tixtla está regresando a la normalidad, aunque reconoció que la policía a su cargo tiene sus limitaciones para garantizar la vigilancia de sus comunidades.

Tixtla tiene 30 policías por turno, su parque vehicular es de tres patrullas para atender 17 comunidades, por eso el municipio recurrentemente pide el respaldo de la administración estatal.

Rogelio Agustín Esteban