16 de enero de 2013 / 12:35 a.m.

El diplomático mexicano que reside en el Líbano, Jorge Álvarez Fuentes, explicó que la llamada "Primavera Árabe" es realmente el despertar de los jóvenes de esa parte del continente que buscan un mundo más democrático.

Monterrey.- • El movimiento que derribó gobiernos en el Medio Oriente es parte de una corriente globalizadora, donde los jóvenes de esos países aceptaron asumir el papel que les correspondía para cambiar su país, pero aunque parece algo lejano, en realidad no lo es, por eso México está muy atento a lo que pasa por allá, aseguró el embajador de nuestro país en el Líbano, Jorge Álvarez Fuentes.

Al dar una conferencia ante estudiantes de la Universidad de Monterrey, el diplomático mexicano explicó de como lo que se ha llamado la "Primavera Árabe" es realmente el despertar de los jóvenes del Medio Oriente, que buscan un mundo más democrático, y han sido capaces de derribar lo que parecían regímenes intocables, o una gerontocracia que parecía eterna.

“Esto que se ha llamado la Primavera Árabe, hay que ser más precisos, hay que en tender que es el despertar de los jóvenes, los jóvenes árabes que habían estado durante décadas sujetos no sólo a este régimen político, sino también a lo que era una estructura de poder, donde el mando ha sido sobre todo cifrado en términos de predominio de la religión, el Islam”, díjo el diplomático.

Para Álvarez Fuentes, ese fenómeno es un despertar de la juventud hacia la aspiración de contar con una vida democrática, algo que en los países del medio oriente no se ha dado, por estar siempre bajo el dominio de algo o alguien.

Recordó que los Emiratos Árabes surgen de un protectorado, donde el esquema es que los ingleses predominaban, pero que en realidad, toda la zona estaba dividida entre las potencias colonizadores.

Si Inglaterra tenía la zona de Irak, Francia dominaba en Siria y Líbano, y cuando esto termina, asumen el poder gobiernos con regímenes autocráticos que permanecieron por décadas y se antojaban intocables e inacabables.

Gadafi en Libia, Mubarak en Egipto, por ejemplo, citó el embajador ante los estudiantes.

Hace 23 meses, el mundo árabe comenzó a tener un proceso histórico impresionante, donde los jóvenes retoman un papel activo, y terminan por cimbrar las estructuras de poder, “y aquellos que decían que los árabes no tenían ningún deseo de la democracia, es una falsedad, basta ver las masas que se reflejaron en pocas semanas y derrocaron a un régimen como el de Túnez o El Cairo”.

   Francisco Zúñiga