15 de enero de 2013 / 01:40 a.m.

Toribio Banda García, de 75 años de edad, falleció al encender una fogata dentro del cuarto que habitaba, quedándose dormido y extendiéndose el fuego, señalan los primeros informes.

 

Juárez, NL.- • Un anciano que vivía solo perdió la vida y su cuerpo quedó completamente carbonizado, al quedarse dormido tras encender una fogata dentro del cuarto que habitaba en un terreno baldío.

El cadáver fue encontrado por uno de los sobrinos de la víctima, quien acudía a dejarle un cobertor y de inmediato les dio aviso a las autoridades.

Los hechos trascendieron poco después de las 16:00 horas del lunes en un diminuto cuarto de material, ubicado en un solitario terreno de la calle Montes Alpinos, casi a la altura de Montes Andes, en la colonia campestre Montebello, de Juárez, Nuevo León.

Como Toribio Banda García, de 75 años de edad, fue identificado el ahora occiso, quien era soltero y había nacido en un ejido de Ciudad del Maíz, San Luis Potosí.

Su sobrino Narciso de la Torre García, de 50 años, comentó que Don Toribio vivía en ese lugar completamente solo, desde hacía unos 17 años.

Sus familiares iban a verlo de vez en cuando y le insistían en que los acompañara, pero él prefería la vida de ermitaño.

De la Torre García dijo que el pasado 23 de diciembre fue la última vez que lo vieron con vida, pues él acudió a invitarlo a pasar la Nochebuena y la Navidad en su casa de la colonia Díaz Ordaz, en Guadalupe.

"No nos quiso acompañar. Dijo que prefería estar aquí, solo. La verdad es que no le gustaba juntarse con nadie", explicó.

Fue la tarde de este lunes cuando el sobrino llegó con la intención de dejarle una cobija, pero lo que encontró fue el cuerpo calcinado.

Reportó los hechos y en unos momentos el lugar fue acordonado por elementos de la Agencia Estatal de Investigaciones.

Las autoridades encontraron los restos de una fogata dentro del cuartito, así como ropa, colchas y lonas quemadas.

El cuerpo estaba sobre una especie de camastro de cobertores, también carbonizados.

La policía supone que el anciano se quedó dormido tras encender fuego para mitigar el frío; las llamas se propagaron y terminaron con su vida.

Personal del Servicio Médico Forense se encargó de trasladar el cadáver al anfiteatro del Hospital Universitario, donde le practicarían algunos estudios para confirmar la identidad.

Agustín Martínez