Agustín Martínez
31 de octubre de 2013 / 01:40 p.m.

Un joven perdió la vida durante la madrugada en el hospital Universitario, horas después de que fuera baleado cuando se hallaba en su vivienda, en la colonia San Bernabé.

Trascendió que el ahora occiso se hallaba en la cochera ingiriendo cerveza, cuando llegó un desconocido que le disparó con un arma corta, al parecer calibre .9 milímetros.

Los hechos se registraron la noche del miércoles en un domicilio ubicado en la calle Tritón a la altura de Eolo, en la colonia Fomerrey 111-San Bernabé quinto sector.

La persona fallecida fue identificada como Alfredo Olvera Cardona, de 27 años y quien resultó con dos impactos de bala: uno en el abdomen y el otro en la pierna derecha.

Tras el ataque sus familiares lo llevaron al puesto de auxilio de la Cruz Verde en el sector Mitras, y de allí los paramédicos lo trasladaron al hospital Universitario.

Sin embargo, en el transcurso de la madrugada del jueves se reportó la muerte de Olvera Cardona, aunque la Policía aún desconoce el móvil del crimen.

Se estableció que como a las 20:00 horas del miércoles el joven se hallaba sentado en el porche de su casa, mientras ingería bebidas alcohólicas.

De repente llegó hasta él un sujeto, hasta el momento desconocido, y quien disparó en repetidas ocasiones con un arma corta, presuntamente calibre .9 milímetros.

Tras recibir dos balazos el afectado cayó al suelo mientras que el agresor huyó rápidamente sin que se precisara el vehículo en el que se retiró, y donde aparentemente lo esperaba un cómplice.

Familiares de Alfredo lo subieron a una camioneta y lo llevaron en forma inmediata al puesto de auxilio de la Cruz Verde, donde le dieron el auxilio y lo trasladaron al hospital Universitario.

Desafortunadamente los médicos ya no pudieron hacer nada por la víctima, pues a causa del ataque perdió demasiada sangre.

En la fachada de la vivienda de la colonia San Bernabé quedaron las marcas de los impactos de bala, mientras la familia se dio a la tarea de retirar con agua las manchas de sangre que quedaron sobre la banqueta.

Una imagen de San Judas Tadeo sobre una mesa, donde hacía apenas dos días habían rezado, fue mudo testigo del ataque que cobró la vida de Alfredo Olvera Cardona.