18 de diciembre de 2013 / 03:24 a.m.

García.- Al intentar estacionarse de forma correcta para no ser infraccionado, un hombre de la tercera edad provocó una tragedia, al derribar una cabina telefónica, la cual golpeó en la cabeza a una menor de tan sólo 1 año 7 meses, provocándole la muerte.

Camila Martínez Sierra acompañaba a su madre, Aracely Sierra Mejía, en unos trámites en la oficina del IFE ubicada en la colonia Emiliano Zapata, en el municipio de García.

Tras descender de un taxi, ambas subieron a la banqueta, al mismo tiempo que don Pedro Sánchez Vargas, de 67 años, maniobraba su camioneta sobre la calle Jazmín.

“Llegué a una caseta (sic) del IFE porque iba a recoger mi credencial de elector, al orillarme, ya estaba parado (estacionado), pero pensé que a lo mejor me iban a amonestar (multar) porque a lo mejor no era lateral para estacionarme.

“Me di tantito para adelante y luego me reversé para atrás (sic), vi que estaba la señora y la niña al principio, pero ya más de cerquita ya no las vi”, detalló Sánchez Vargas.

De inmediato descendió de su camioneta y de la impresión comenzó a llorar e intentó cargar a la niña, pero no lo consiguió. En ese momento pasaba por el lugar Rolando López Tapia, y aunque ajeno a los hechos, trasladó en el vehículo a la madre e hija a las instalaciones de la Cruz Roja, en la colonia Nogales, a sólo unas cuadras del lugar.

El médico de turno reveló que la menor llegó sin signos vitales, pero de cualquier forma se intentó resucitarla por espacio de 15 minutos.

Para entonces, Pedro Sánchez Vargas ya se encontraba detenido en una patrulla de la policía municipal y, devastado, esperaba afuera de la Cruz Roja en compañía del sujeto que ayudó en el traslado.

“Desgraciadamente atropellé a una criaturita que nada debía ni temía, y con mis lamentos no voy a poder revivir a la pobre criatura. Les mando una pronta resignación a sus pobres padres que sé que están destrozados, y que me perdonen, fue un accidente que nunca pensé que fuera a suceder”, dijo el responsable con voz entrecortada.

La tragedia se pudo evitar. En el lugar quedó en evidencia que la base de la cabina presentaba un desgaste importante por el paso del tiempo, y el impacto de la camioneta fue muy leve y aún así la derribó según confirmaron policías y tránsitos en la escena.

Ahora, una amarga Navidad y fin de año espera a dos familias que ayer quedaron de luto. Don Pedro enfrentara a la justicia y a sus remordimientos.

“Claro que si, estoy bien deshecho por esos pobres padres de familia y por esa pobre criaturita, que habiendo tanto delincuente en el mundo como vino a tocarle a esa pobre criatura eso”.

Luis García