19 de septiembre de 2013 / 02:18 p.m.

 Tres personas perdieron la vida intoxicadas en una cabaña incrustada entre las montañas del municipio de Galeana. Habían llegado a la zona para disfrutar el pasado fin de semana.

Ernesto Garza Dávila, de 80 años, su hijo Enrique Garza González, de 52, y Sara Montemayor García, de 56, acudieron a una cabaña ubicada a hora y media al norte de la cabecera de Galeana.

La autoridad no ha podido establecer el domicilio de las víctimas, pero trascendido que podrían ser de Monterrey o de McAllen, Texas, según algunos documentos.

Según la Policía, familiares de las víctimas les hablaron por teléfono porque no sabían nada de sus parientes.

En la llamada revelaron que sus familiares salieron el pasado sábado para la comunidad San Antonio del Rincón, a una hora de la cabecera de Galeana, pero que ya no se habían reportado.

La tarde del martes, las autoridades ubicaron la cabaña, en una montaña cubierta de pinos, donde por las noches la temperatura llega a los 10 grados centígrados.

Los oficiales vieron una camioneta estacionada y al no escuchar ruidos realizaron una inspección y como todo estaba en orden optaron por ingresar.

La puerta estaba cerrada, pero varios elementos se apoyaron con un barrote para lograr abrirla.

Al entrar a la vivienda los invadió un fuerte olor a gas y decidieron esperar a que se saliera parte del hidrocarburo.

Unos minutos más tarde ingresaron y en dos recamaras encontraron acostadas a las tres personas que buscaban; parecía que dormían, ya que estaban bien cubiertos con cobertores.

Mientras revisaban que todo estuviera en orden hallaron un calentador de petróleo grande y se percataron que todas las ventanas y puertas estaban cerradas.

Debido a lo anterior llegaron a la conclusión de que las tres personas perdieron la vida intoxicados, al no tomar las medidas preventivas; sin embargo, no pudieron precisar cuándo habían fallecido.

Más tarde, llegaron elementos de la Policía Ministerial para investigar; ya en la noche arribaron peritos de la Procuraduría de Justicia y un fiscal que dio fe de la muerte de las tres personas; los detectives señalaron que se trató de un accidente.

 — BRÍGIDO AGUILAR