1 de diciembre de 2013 / 01:41 a.m.

Monterrey.- Un elemento activo de Fuerza Civil y dos hombres quienes eran primos, fueron asesinados a balazos por sujetos desconocidos en calles de la colonia Hidalgo, en Monterrey.

 

La múltiple ejecución ocurrió minutos después de las 18:00 horas de este sábado en las calles Rodrigo Zurriaga y Mariano Salas.

 

El elemento activo de Fuerza Civil, fue identificado como Jesús Orlando Perales; mientras que los otros dos fueron identificados por los familiares como Guillermo Gabriel González Palomo, alias "El Negro" de 25 ; y Eleazar Guel Palomo, de 45.

 

En el lugar de los hechos se dijo que los hombres se encontraban afuera de la casa de "El Negro", cuando llegó un carro negro con al menos dos hombres y comenzaron a disparar y cayeron al suelo Guel Palomo, y Perales.

 

Sin embargo, "El Negro", trató de esquivar las balas y corrió por un parque que se encuentra en el lugar, pero metros más adelante fue rematado por un sujeto quien bajo del vehículo y disparó contra la humanidad del individuo, por lo que el cuerpo quedó tendido frente a una clínica y cerca de él, mas de siete casquillos percutidos.

 

Finalmente los agresores salieron con rumbo desconocido sin poder ser atrapados por alguna autoridad.

 

Vecinos dieron el aviso a la Cruz Verde, pero al llegar al lugar nada pudieron hacer por salvarles la vida, pues murieron de forma casi instante debido a los impactos de bala que recibieron con un arma corta.

 

Minutos después arribaron elementos de Fuerza Civil, policías municipales y uniformados de la Agencia Estatal de Investigaciones, quienes acordonaron el área del crimen.

 

Familiares de los fallecidos cayeron en crisis de histeria, por lo que una mujer embarazada tuvo que recibir atención médica.

 

Trascendió que "El Negro", era cuñado de un policía apodado "El Cadereyta", quien el año pasado fue asesinado; tras esto, el sujeto se fue de la colonia y tenía poco más de una semana de haber regresado.

 

A los hoy occisos, presuntamente se le relaciona con el cobro de piso, hacer loterías clandestinas con artículos robados y otros trabajos para un grupo de la delincuencia organizada.

 

Al lado de la vivienda en un salón de fiestas se realizaba el evento de una funcionaria pública quien estaba regalando cobertores y el ataque se registró, justo al concluir.

 

Al lugar también llegó una quinceañera, con su padre y tío, pues tendrían la recepción en el mismo salón, pero ante los hechos ya no se les permitió el paso, por lo que tuvieron que cambiar de sede.

 

Los ministeriales les informaron que no podían pasar ni sacar la comida que habían llevado al salón, hasta que concluyeran los trabajos de los elementos de criminalística de campo de la Procuraduría.

 

Los unifomados estuvieron haciendo los trabajos de investigación por más de dos horas y finalmente los cuerpos fueron trasladados al Anfiteatro del Hospital Universitario para realizarles la autopsia de Ley.

MARILÚ OVIEDO