1 de febrero de 2013 / 11:14 p.m.

El viernes previo al juego ante Xolos, Ricardo Ferretti fue enojón y cariñoso al mismo tiempo, mostrando así las dos facetas del entrenador felino en apenas una mañana de práctica.

Esto se dio en la Facultad de Medicina, donde como es tradición el plantel cierra la preparación de cara a sus juegos como local en la cancha que está en este espacio de la UANL.

Cuando parecía un entrenamiento tranquilo, entre los casi 100 aficionados que asistieron a observar el trabajo de su equipo, un grupo de aficionados comenzaron a gritar palabras que llegaron a incomodar a algunos elementos del plantel.

"Salcido, aviéntate la de Espinoza Paz", se escuchó entre la tribuna, para después dar paso a otros comentarios en voz alta como “Enséñale como (Gringo Torres) a Viniegra” o "Enano, no seas huevón, no te vayas a cansar, tú también cárgala (portería)”.

Antes de la cascarita entre los jugadores de Tigres y evitando que esto continuara, Tuca hizo una pausa, caminó hacia la reja donde detrás de esta se ubicaban los aficionados y advirtió.

"Si no van a gritar para apoyar no estén chingando, si no van a ser gritos de apoyo dejen de estar jodiendo".

Luego de esto, Ferretti se retiró del lugar iniciando así el interescuadras en la cancha de Medicina.

Pero luego de la amargura del coraje, el dulce llegó para Tuca, quién mandó traer de fuera a unos pequeños felinos que habían asistido a la práctica con sus padres, para después convivir con ellos como niño.

Sofía Regina y Jorge Leonel Acosta Aguirre, fueron los niños que en ese momento parecían nietos del propio timonel, quien mostró su lado cariñoso y jugó, bromeó, sonrió y hasta imaginó figuras con las nubes del cielo junto con estos pequeños que llamaron la atención de los presentes por ser los afortunados en hacer feliz al estratega.

Jair Ramos