AGUSTÍN MARTÍNEZ
29 de junio de 2013 / 03:36 p.m.

Monterrey.- • La Policía Ministerial investiga el caso de una mujer que fue encontrada sin vida en el cuarto de un hotel del centro de Monterrey, la tarde del viernes.

Aunque no presentaba golpes ni lesiones visibles, la ahora occisa estaba semidesnuda sobre la cama, y en el suelo se halló una pastilla cuyo compuesto no fue revelado.

Los hechos trascendieron poco después de las 15:00 horas de ayer en el hotel Jardín, que se localiza en la calle Rayón, entre Colón y Reforma, en el primer cuadro de la ciudad.

La persona fallecida no fue identificada, pero se estableció que era de una edad aproximada a los 25 o 30 años, de complexión robusta y piel blanca.

Tenía el cabello negro rojizo hasta los hombros, y vestía solamente ropa interior, según especificaron elementos policiacos que arribaron al lugar.

El hallazgo lo efectuó una empleada del negocio al acudir a avisarle a la inquilina que el tiempo de renta del cuarto, de 24 horas, había concluido a las 15:00 horas.

Sin embargo, luego de tocar a la puerta en repetidas ocasiones, la trabajadora abrió la habitación y encontró a la dama inconsciente sobre la cama.

Por tal motivo el encargado del hotel pidió el apoyo de paramédicos de la Cruz Roja, pero a su llegada los elementos de auxilio ya no pudieron hacer nada por la desconocida.

Oficiales de la Policía Municipal acordonaron el sitio del hallazgo en espera de la llegada de los agentes ministeriales, quienes tardaron más de una hora en hacer acto de presencia.

Las autoridades no descartan que la mujer se haya broncoaspirado o asfixiado con su propio reflujo, aunque también se investiga si ingirió algún medicamento.

El cuerpo fue trasladado al Servicio Médico Forense del Hospital Universitario, donde se encargarán de precisar la causa de la muerte.

Ante los representantes de la ley los empleados del hotel Jardín manifestaron que la mujer había llegado a hospedarse como a las 15:00 horas del jueves y no la habían visto antes.

Se presume que ella tenía ya algunas horas de haber perdido la vida, pues el cadáver ya presentaba cierta rigidez.